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José Martí: la posibilidad permanente

El ideario de José Martí no es un recetario. Es uno de los peligros cuando uno se posiciona ante el inmenso caudal de una obra que cubrió un amplísimo espectro temático, con singular hondura. Se escucha muchas veces aquello de que Martí escribió de todo. Y —asumiendo las probadas credenciales del intelectual y el patriota— se tiende a extrapolar muchos de los presupuestos de sus discursos, artículos, reflexiones…

Esto puede parecer una obviedad: los desafíos del presente son otros; no es posible aplicar acríticamente soluciones de antaño a problemas actuales. Al menos, no sin someter esas soluciones a un riguroso escrutinio. Dominio del contexto. Dialéctica. Esas son condiciones indispensables a la hora de interpretar y aplicar un ideario.

En José Martí hay que buscar las esencias. Y no es cuestión de coser y cantar. Hay quien tiene a mano un rosario de frases martianas y las aplica indiscriminadamente ante cualquier situación. Muchas veces esas frases (entresacadas de un cuerpo mayor, integrador) devienen lugares comunes. Frases huecas, desprovistas de asideros.

Una lectura atenta y comprometida de la obra martiana debe convencer sobre la necesidad de profundizar ante cualquier desafío. Eso hizo siempre Martí. En los temas más polémicos, ante las divergencias sobre el rumbo que debería tomar la lucha independentista, él defendió su posición con sobrados argumentos; respaldándose, más que en el romanticismo que algunos no le perdonaron, en la factibilidad de los hechos.

No era José Martí un pragmático ladino, pero tampoco era un soñador irresponsable. Hay quien confunde idealismo con vocación ética. La ética para Martí no era casaca de quitar y poner: era puntal de un proyecto personal.

Sus propuestas —incluso las que más incomodaron a otros patriotas comprometidos con la causa— partían de una comprensión cabal del contexto, resultado de un análisis enjundioso de todas las variantes. Pero jamás hizo concesiones maquiavélicas.

Hay que leer a Martí. Hay que discutir a Martí. Es una responsabilidad de todos los que, de una manera u otra, asumen roles en la conducción de procesos políticos en este país. Pero debería ser también desvelo o aspiración de todos los ciudadanos. Y más que copiar y pegar, convendría aplicar ciertas lógicas de ese pensamiento.

La vigencia de Martí la deben garantizar sus epígonos. Y hay un considerable cuerpo teórico que actualiza las implicaciones de un pensamiento que, en buena medida, se adelantó a su época, pero que responde a las dinámicas de esa época.

El de Martí es el camino de la posibilidad permanente. Comprendiendo incluso los contornos referenciales que marcaron su itinerario, siempre hay elementos que pueden marcar derroteros. No hay que leerlos como se lee un mapa: es preciso recolocarlos en el actual tablero.

No sabemos con certeza cómo se hubiera conducido José Martí en las actuales circunstancias. Ese más bien es terreno de la ficción. O puro determinismo. Contamos, eso sí, con un extraordinario patrimonio político y literario. Y con la fuerza del ejemplo. Cuando José Martí cayó en Dos Ríos hace 127 años, murió el hombre, pero se consolidó el símbolo. Y el símbolo tiende siempre lazos a una realidad.   

Autor: Yuris Nórido

Tomado de CubaSí

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La cumbre y la crisis de hegemonía de EU.

La caótica situación política creada por el gobierno de Estados Unidos(EU) de cara a la VIII edición de la llamada Cumbre de las Américas refleja, en primer lugar, la renuencia del imperio a aceptar la grave crisis de liderazgo y hegemonía que sufre a escala mundial. Washington ha despertado rebeldía y desconfianza en América Latina y el Caribe(ALC) con su turbio y antidemocrático manejo de los preparativos de la próxima reunión  en Los Ángeles, y su actitud  excluyente como anfitrión. Desde la VI Cumbre en Cartagena era ya un  clamor de los gobiernos de la región el que  no hubiera exclusiones y que en la próxima debía invitarse a Cuba. En virtud de esa exigencia, participó en la VII Cumbre de Panamá el  entonces presidente Raul Castro y se produjo el  histórico  encuentro entre el veterano revolucionario y Obama, primero entre mandatarios de la isla y EU desde el triunfo de la Revolución Cubana.

 Por eso, la valiente oposición del presidente Andrés Manuel López Obrador a las exclusiones   no es ninguna ocurrencia, como vociferan histéricamente los políticos y bocinas mediáticas de la derecha. Responde a una sentida demanda de los pueblos y de la mayoría de gobiernos latinoamericanos y caribeños. Por citar un ejemplo importante, es conocido el rechazo existente entre los países miembros del CARICOM respecto a una eventual exclusión de La Habana y también por las groseras presiones a que están  sometidos por Washington para que la acepten. La no  participación de Cuba sería un grave retroceso histórico después de  que fuera invitada  también a la VIII Cumbre en Lima, como denunció hace más de un mes el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla.

Pero el presidente Biden y, en general, las elites estadunidenses, parecen totalmente rebasados por la crisis y, para salir de ella no encuentran otro camino que acudir a las viejas fórmulas agresivas y guerreristas, aunque se expresen con formas nuevas. Es el caso de la actual guerra mundial multidimensional –de la que Ucrania no es más que uno entre varios teatros de operaciones y la víctima sacrificial de la arrogancia “occidental”-  cuya causa solo  puede explicarse a partir  de dos realidades. La primera es que Washington rehúsa aceptar que el mundo cambió y que la unipolaridad posterior al desplome  de la URSS(1991), fue algo efímero hoy insostenible. La segunda, es que el cabecilla de la globalización neoliberal está acentuando cada vez más una actitud aventurera y muy peligrosa, consistente en obcecados intentos de imponer por la fuerza la anacrónica exclusividad hegemónica, como si no existieran  actores internacionales de la talla de China y Rusia,  ambos interlocutores ineludibles en el nuevo orden global que nace. Aunque apoyándose en su  potente máquina de propaganda de guerra y en las apariencias EU haya hecho creer a los incautos  que Rusia es el agresor, los analistas más serios con anclaje en los intereses de los pueblos ven claramente la inveterada belicosidad de Washington, que desde 1997 movió sin pausa las fronteras de la OTAN hacia Rusia, con el propósito de acosarla y cercarla militarmente, hasta instalar en un flanco tan sensible como el ucraniano un gobierno con enorme influencia de la extrema derecha ultranacionalista y rusófoba e,  incluso, de los neonazis, para establecer allí una plaza de armas de la OTAN,  aunque Ucrania no hubiese ingresado a la alianza.  Por cierto, la misma política sigue con relación a China, como apreciamos en las crecientes tensiones en la región Asia-Pacífico. En suma, no es difícil comprender que EU –junto a sus amanuenses “occidentales”- es el único responsable de haber arrastrado a Europa y al mundo al conflicto actual, de impredecibles consecuencias.

También en ALC,  como fruto de la crisis de hegemonía, el imperio no tiene otra receta que la doctrina Monroe(1823), cuestionada sistemáticamente por  AMLO cuando  afirma que  es inaceptable que se continúe con las mismas políticas de hace dos siglos en un mundo que ha cambiado. Hay muchas pruebas de esta arrogante actitud de Washington pero tal vez hoy el mejor ejemplo es su empeño en asfixiar económicamente y desestabilizar a Cuba, Venezuela y Nicaragua, simplemente porque no se le subordinan. Las recientes medidas hacia La Habana anunciadas por el gobierno de Biden son un pequeño paso positivo, pero en modo alguno suprimen el bloqueo, solo unos pocos de los castigos adicionales al cerco impuestos por Trump. No sólo eso. Biden mantiene descaradamente la fracasada política de intento de golpe blando observada el 18 de julio de 2021, de la que su embajada en La Habana es un activo protagonista. De lo que no cabe duda es que, pase lo que pase en la cumbre de Los Ángeles, después de ella quedará aun más claro que si EU insiste en actuar como si ALC continuara siendo su patio trasero cada vez se acentuará más su crisis de liderazgo mundial.

Autor: Ángel Guerra Cabrera

Tomado de La Pupila Insomne

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¿Tampoco pueden dialogar los pueblos? 

Foto: Ilustración: BBVA.com

«A Biden no solamente no le interesa tener un diálogo con Cuba, Nicaragua y Venezuela o con otros países; sino que no permite que, desde los pueblos, podamos dialogar y comunicarnos», dijo Manolo de los Santos, codirector de The People´s Forum, a propósito de la decisión del Gobierno de Estados Unidos de negar las visas a 23 cubanos de la sociedad civil que participarían en la Cumbre de los Pueblos por la Democracia, que sucederá del 8 al 10 de junio en Los Ángeles, California.  

El directivo de The People´s Forum –una de las 150 organizaciones estadounidenses que se encargan de preparar la Cumbre–, apuntó, en exclusiva a Granma, que esta medida refirma el carácter excluyente de la política exterior estadounidense.

«Remarca la gran hipocresía del Gobierno de Estados Unidos, que tanto quiere hablar de democracia, pero a fin de cuentas es una democracia para unos pocos, para los que están de acuerdo con ellos; no una democracia en la cual todos podamos participar», denunció.

Confesó que estaban muy ilusionados con la idea de que jóvenes y líderes sociales estadounidenses iban a poder interactuar, muchos  por primera vez, con activistas y representantes de la sociedad civil cubana; «y de esta forma poder intercambiar sin ninguna conclusión prescrita, sino con el interés de dialogar y debatir sobre las cosas en común y el futuro que queremos construir juntos en nuestro continente», detalló.

En la web de la Cumbre de los Pueblos por la Democracia se publicó ayer una declaración que expresa indignación con esta situación, y hace un llamado a firmar una petición para que EE. UU. revierta su medida.

Manolo de los Santos comenta que esta petición es, simplemente, una expresión de que hay muchas personas dentro de Estados Unidos que no están de acuerdo con estas decisiones de exclusión que van en contra del diálogo.

Anunció que en los próximos días van a montar una campaña quejándose, directamente, con el Departamento de Estado y los organismos pertinentes.

Entre las 23 personas que viajarían a Los Ángeles para participar en la Cumbre de los Pueblos por la Democracia se encontraban la renombrada científica y médica cubana Tania Crombet Ramos, miembro de la Academia Mundial de Ciencias, que contribuyó al desarrollo de varias vacunas que salvaron vidas; Reineris Salas Pérez, luchador olímpico que ganó la medalla de bronce en Tokio; Jorge González Núñez, líder estudiantil cristiano, y muchos otros, como periodistas, artistas, sindicalistas y líderes comunitarios, detalló la declaración de la Cumbre.

«La denegación de sus visados es una afrenta a los mismos valores democráticos que el Gobierno estadounidense y su ‘‘Cumbre de las Américas” pretenden defender. Con esta decisión y la exclusión de Cuba de la Cumbre oficial de Biden, se le ha negado a Cuba una voz en las discusiones vitales sobre la democracia, la integración y la cooperación regional», denunció el texto.

Autor: Milagros Pichardo | internacionales@granma.cu

Tomado de Granma

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EEUU apela a calumnias para justificar exclusión de Cuba en Cumbre

La Habana, 19 may (Prensa Latina) El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció hoy que Estados Unidos utiliza calumnias para tratar de justificar la exclusión del país caribeño de la próxima Cumbre de las Américas, a celebrarse en esa nación.

Carente de pretextos para el empeño de excluir a países de la región de la Cumbre hemisférica en Los Ángeles, Estados Unidos acude nuevamente a la calumnia al señalar que Cuba no coopera lo suficiente en la lucha contra el terrorismo. Una mentira más, apuntó el máximo representante diplomático cubano en Twitter.

Los intentos de Washington de dejar fuera de esa reunión a isla, Venezuela y Nicaragua, provocaron expresiones de rechazo entre líderes de la región.

Gobernantes, como el mexicano Andrés Manuel López Obrador, y el boliviano Luis Arce, adelantaron que estarán ausentes si no se invita a todas las naciones americanas.

Este jueves más temprano, el ministro de Relaciones Exteriores escribió en esa red social que al excluir a países del hemisferio de la Cumbre que convoca a nombre de “las Américas”, Estados Unidos no puede escudarse ya en el pretexto de no haber cursado aún las invitaciones.

En su mensaje instó a la Casa Blanca a entender que en Latinoamérica y el Caribe “ya no hay cabida para la Doctrina Monroe», que preconiza el dominio de Estados Unidos sobre el hemisferio.

También en Twitter, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío calificó el pretexto esgrimido por el Gobierno estadounidense de “una hipócrita calumnia que ningún funcionario de ese gobierno puede fundamentar honestamente”.

La trayectoria cubana en el combate verdadero al terrorismo es limpia y reconocida, apuntó.

Tomado de Prensa Latina

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Martí, la imagen que nos une

Constituye Martí esa imagen que trasciende por su impronta revolucionaria. Autor: Enrique González Díaz Publicado: 18/05/2022 

Hay una Cuba llena de retratos, de estatuas esculpidas a la medida exacta, de performances a colores. Hay una Cuba que sin historia se muere. Y entre tanto adoquín que organizadamente se dispone a llevarnos al simbólico misticismo de la realidad; entre tanta gente mulata, negra, blanca, extrajera… renace sin disimulo una imagen que difícilmente alguien logre olvidar.

Este país corre con la suerte de tener un imaginario que más allá de tipificar, identifica. Sí, hablo de esos rostros inmortales que forman la belleza de un mural, la esencia de una galería de arte, la costumbre de nuestras escuelas o la vida perdurable de cada parte de la ciudad.

Y es que, a cualquier cubano la figura de Martí lo devuelve por completo a su origen. Desde una visión panorámica, quizá sea el rostro que por más tiempo ha trascendido y se ha replicado en diferentes maneras, dimensiones, texturas, matices. Porque, además, eternizarlo en la creación forma parte de la idiosincrasia artística; no es una mera coincidencia para reducirlo a un espacio estéril.

Desde dentro y en medio de los barrios, su estampa, quizá marcada por el polvo, la lluvia o la intemperie, permanece intacta. Nunca un rostro ha unido más a tantas personas en medio de lo cotidiano, en medio de grafitis y colores que pintan al personaje imperfecto —por qué no—, pero impoluto desde el pensamiento patrio.

Aunque llevarle flores al Maestro a veces parezca un gesto olvidado, y en algunas aulas los estudiantes carezcan de ese vínculo martiano profundo, lo cierto es que todos reconocen en su figura a ese símbolo nacional por excelencia al cual debemos venerar.

Entre estatuas y bustos al Apóstol cubano, en el mundo sobrepasan la centena. Se encuentran dispersas por toda Latinoamérica, Europa, África o Asia, porque la magnificencia de Martí se equipara a la de los grandes próceres y pensadores que ha dado el planeta.

Por sus profundas ideas latinoamericanistas, el retrato de nuestro Héroe Nacional encuentra un espacio perenne junto al libertador Simón Bolívar y a Benito Juárez, el benemérito de las Américas, y por su calibre artístico se le identifica con los grandes poetas de la región, como Rubén Darío y Walt Whitman, por citar algunos.

Constituye Martí esa imagen que trasciende por su impronta revolucionaria, por el carácter humanista de su sueño de unir cada punto de un continente bajo las mismas ideas independentistas, nacidas en el bregar de luchas sangrientas y dignas contra el coloniaje y el neocoloniaje que, aún en estos tiempos, se nos quiere imponer a cada instante. 

Luego de su muerte, la efigie de Martí nos acompaña plenamente. Aquella bala miserable que interrumpió su cabalgada en pos de una Cuba «con todos y para el bien de todos», no pudo tumbar de la historia su excelsa imagen, más allá de la piedra o el metal.

Autor: Rosmery Pineda Mirabal

Tomado de Juventud Rebelde

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Cuando el Apóstol creció, inmortal

Foto: Roberto Fabelo

Cuentan que aquella jornada funesta del 19 de mayo de 1895 no hubo destino más cierto para el Apóstol de la independencia que la hermosa premonición de su sacrificio por Cuba, escrita con hondo lirismo: «Mi verso crecerá bajo la hierba y yo también creceré».

Ese día vistió inusualmente de civil, con chaqueta oscura, corbatín y pantalón blanco. En su pecho –como insignia del decoro mambí– llevaba la escarapela de Carlos Manuel de Céspedes, y como escudo del corazón, el retrato de María Mantilla, «la niña amada». 

Su figura, casi solemne sobre el caballo Baconao, inspiraba respeto y admiración. Iba con la frente descubierta y la mirada como irradiando luz. Martí se dirigía al encuentro con la inmortalidad.

«Al pasar entre un dagame seco y un fustete corpulento caído, los disparos de los emboscados dieron en el cuerpo del Maestro, la luz cenital lo bañó, soltó las bridas del corcel, y su cuerpo aflojado fue a yacer sobre la amada tierra cubana (…) Había acontecido la catástrofe de Dos Ríos». Así narró el historiador Rolando Rodríguez el mortal desenlace del más universal de todos los cubanos.

Huérfana la Revolución de su guía intelectual, esa noche no fue preciso tocar silencio entre las tropas mambisas. «La Patria en armas estaba de luto». Mientras, con amarguísimo dolor, Máximo Gómez registraría en su diario: «Ya nos falta el mejor de los compañeros y el alma, podemos decir, del levantamiento».

Cómo no vibrar entonces ante el ejemplo de resolución y bravura de quien se había echado sobre sus hombros la preparación de una guerra necesaria, para acudir luego a la manigua entre los primeros, y no al amparo protector que quisieron darle en la retaguardia.

Cómo no reverenciar al Delegado resuelto que, antes de llegar a Dos Ríos, recorrió (una parte a pie y otra a caballo) más de 300 kilómetros con los zapatos desechos y una mochila donde cargaba cien tiros, medicamentos, libros, un revólver y su propia ropa.

Y cómo no honrar al Hombre de La Edad de Oro que al morir llevaba, como marcas de vida, la huella de un grillete y los agobios causados por su suelo oprimido, con el único anhelo de abrazar la libertad y tener en su «tumba un ramo de flores y una bandera».

Es por ello que, 127 años después, Dos Ríos nos recuerda que allí habita, en realidad, la sobrevida de un hombre más inmenso que su tiempo. Un Martí que en el presente de su pueblo aún cabalga al frente de cada combate actual.

Autor:  Mailenys Oliva Ferrales | internet@granma.cu

Tomado de Granma

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López Obrador: Cumbre de las Américas podría ayudar a iniciar política nueva

La Cumbre de las Américas podría ayudar a iniciar una política nueva entre Estados Unidos y América Latina, y tengo confianza en que Joe Biden lo entienda, reiteró hoy el presidente de México.

En su conferencia de prensa matutina diaria en el Palacio Nacional, volvió al tema al informar que la reunión presencial que sostendrían hoy aquí con un senador de Estados Unidos designado para tratar asuntos de la cumbre, será virtual porque reportó tener gripe.

Aparte del diálogo, ahora en la modalidad de teleconferencia con ese congresista, el mandatario informó que habrá otra también este mismo día sobre el tema.

Se verá todo lo relacionado con doctrinas obsoletas como la Monroe de América para los americanos, las pugnas por el regreso de la guerra fría y, en particular, definir que es el momento de lograr una etapa nueva en las relaciones de todos los países de Nuestra América como la calificó José Martí, dijo López Obrador.

Repitió que este momento no debe caracterizarse por la hegemonía, el predominio del injerencismo y las imposiciones, sino por las relaciones de amistad, cooperación, unidad de los pueblos.

Política es tiempo, es momento, y creo que la cumbre podría ayudar a iniciar una política nueva hemisférica, y le tengo confianza al presidente Biden de que lo entienda y lo practique. manifestó el presidente.

Él pudiera dar este paso y echar atrás la prevaleciente, anacrónica, injusta, de subordinación, de falta de respeto a la independencia y soberanía de pueblos y países, aseguró.

Tengo ese sueño, de que en Los Ángeles (sede de la cumbre en junio) nos unamos todos los países de América y ese punto de vista ya no es solo nuestro porque otros gobiernos lo están planteando y creo que Biden podría iniciar esta nueva etapa y convertirse en el conductor de esa nueva política, reiteró.

Le sugirió recoger lo mejor en las relaciones de Estados Unidos con America, dejar a un lado la retórica de confrontación, y tomar en cuenta momentos estelares de lo que fue para ellos la política del Franklin Delano Roosevelt en el caso de México con Lázaro Cárdenas, extraordinaria como la de Lincoln con Benito Juárez.

Admitió la existencia de una diversidad política en la región, pero es el momento de buscar una reconciliación aunque cada pueblo tiene su idiosincrasia, somos independientes y es claro que vamos a tener diferencias, pero podemos dialogar y resolver las controversias por la vía pacífica, dijo.

Puso como ejemplo el conflicto en Ucrania, el cual considera hijo de un fallo de la política, que ‘se inventó para impedir esas conflagraciones, faltó negociación, entonces por qué no dialogar en América y no caer en esos errores que arrastramos hace años’, sugirió.

Volvió a explicar que México no busca protagonismo en este caso de la cumbre y reiteró su criterio de que se puede hacer una política exterior de principios si la interior es consecuente. No se puede ser candil de la calle y oscuridad de la casa, en clara alusión a la situación interna de Estados Unidos.

Tomado de CubaSí

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Eurodiputados repudian bloqueo y reconocen solidaridad de Cuba

Bruselas, 18 may (Prensa Latina) Eurodiputados de España, Bélgica y Portugal condenaron hoy en esta capital el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y destacaron la solidaridad internacional de la isla, pese al severo impacto de esa política.

Los integrantes del Grupo de la Izquierda del Parlamento Europeo, el español Manu Pineda, el belga Marc Botenga y la portuguesa Sandra Pereira, demandaron el fin del cerco económico, comercial y financiero de Washington, durante un acto de apoyo a Cuba que reunió a más de 200 personas frente a la Eurocámara.

Tenemos que exigirle a Estados Unidos y sus lacayos que dejen vivir en paz a la nación antillana, afirmó Pineda en la Plaza de Luxemburgo, a donde acudieron cubanos y latinoamericanos residentes, fuerzas políticas y sociales y asociaciones de solidaridad de Alemania, Francia, Grecia, Italia y Reino Unido, además del país anfitrión.

El eurodiputado reclamó también respeto para la soberanía y la independencia de la isla y para su sistema en función de las necesidades del pueblo.

Cuba nos da un ejemplo cada día, porque comparte hasta lo que no tiene, y nosotros debemos devolver ese amor con amor, lo cual demostró durante la pandemia de la Covid-19 con el envío de brigadas médicas, incluso a Europa, resaltó.

Igualmente Botenga reconoció el aporte del país caribeño en plena crisis sanitaria.

Cuba conmovió a toda Europa durante la pandemia con sus brigadas médicas, y resulta inaceptable que un país que disemina solidaridad por el mundo esté asfixiado por un bloqueo, denunció.

Botenga llamó en la movilización frente al Parlamento Europeo a reclamar el levantamiento de un cerco que tildó de criminal.

Por su parte, la eurodiputada Pereira rechazó el daño que la política estadounidense provoca a la población y su impacto extraterritorial.

El bloqueo afecta duramente el día a día de todos los cubanos, pero también golpea a la comunidad internacional, a la que priva de los logros de la isla, por lo que tenemos que ponerle fin, instó.

Tomado de Prensa Latina

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Vivir de cara al sol

Foto: Obra de Kamyl Bullaudy

En lugar de aquel verso profético, pudo haber escrito «viviré de cara al sol», y se habría cumplido igual el vaticinio. Acaso con fuerza mayor, porque aquel 19 de mayo, en el que todo hombre de bien guarda el recuerdo nefasto de la muerte de Martí, el Apóstol de la independencia de Cuba se elevaba a una dimensión impalpable, hasta donde no pueden llegar esos poderes definitivos.

El primero en hacer lo que su verbo prescribió fue leal a lo sagrado; por ser bueno, fue dichoso. Con la agudeza de su pluma, escribió encendidos versos y con filo de patriótico intelecto, denunció designios monstruosos y le abrió los ojos a nuestra América.

Amó la sencillez y lo sublime, como atajo para tocar la grandeza. Nada le fue más urgente que deberse a los demás. De darse vive el alma, dijo, y de darse a las causas magnas, la suya le fue ajena.

Con sus actos defendió lo que quiso que la humanidad fuera. Nunca, como en su propio itinerario, fue más perceptible su sentencia: «Por maravillosa compensación de la naturaleza, aquel que se da, crece».

Martí, que vivió para entregarse, es monte y es suma. El hijo apasionado, el hermano cálido, el padre amantísimo, el amigo cabal, el revolucionario, el periodista, el diplomático, el orador, el narrador y el poeta, el antimperialista, el enamorado, el patriota, el soldado que cayera luchando por la libertad de Cuba, hace 127 años en Dos Ríos, no murió aquel día que como tal recoge la historia entre sus fechas. Caer no es siempre morir. Morir es a veces crecer.

Para que su muerte fuera absoluta ya era tarde. Sus ideales justicieros ya habían echado a andar por el mundo, indetenibles, entre los pobres de la tierra.

Autor:  Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu

Tomado de Granma

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Rebelión contra Estados Unidos y su Cumbre de las Américas excluyente

Foto: Archivo.

La Cumbre de las Américas puede convertirse en un duro traspié diplomático para Estados Unidos. Un golpe a su hegemonía fisurada cuando juegue de local. Prevista para el 6 de junio en Los Ángeles, California, la reunión perdería consistencia porque varios presidentes de América Latina ya anunciaron o deslizaron que no concurrirán.

El motivo es el descontento que generó la exclusión de Washington a Cuba, Venezuela y Nicaragua.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), lideró el rechazo a la decisión. Lo imitó el de Bolivia, Luis Arce, y se sumó la Comunidad de Naciones Caribeñas (Caricom), integrada por 15 países, la gran mayoría excolonias de habla inglesa.

Sus líderes dijeron que no asistirán si no se revisa la medida. También sumaron sus críticas Xiomara Castro, presidenta de Honduras, y su colega argentino, Alberto Fernández. Tampoco viajaría el de Brasil, Jair Bolsonaroenfrentado con Joe Biden desde que le diera su apoyo a Donald Trump en las últimas elecciones.

Sesenta años después, EE.UU. vuelve a tomar una determinación con la misma lógica que la adoptada por la OEA cuando en 1962 expulsó a la Isla en la Conferencia de Punta del Este. Como si continuara la Guerra Fría con la Unión Soviética en pleno siglo XXI.

Esta cumbre, prevista para 2021, fue postergada un año por la pandemia y se celebrará del 6 al 10 de junio próximos. Será la novena desde la primera realizada en Miami en 1994, cuando gobernaba Bill Clinton. Estados Unidos no eligió a Los Ángeles como sede porque sí. Es la segunda ciudad del país, tiene una comunidad latina muy representativa y la tercera cantidad de consulados en el mundo.

El Departamento de Estado señala en su página oficial algo que no se verifica en la práctica. El declamado carácter abierto y sin restricciones de su convocatoria a la cumbre.

Dice que “Estados Unidos ha demostrado, y seguirá demostrando, su compromiso con un proceso inclusivo que incorpora las aportaciones de las personas que representan la inmensa diversidad de nuestro hemisferio e incluye las voces indígenas y otras históricamente marginadas”.

Los CEO de las Américas

La cumbre se celebra, con ligeros cambios, una vez cada tres años desde 1994. Es la única reunión de todos los líderes de América del Norte, América Central, Sudamérica y el Caribe que suelen alinearse con la Casa Blanca.

Esta vez se acentuará la impronta empresarial que le reserva siempre Estados Unidos. El Gobierno de Washington tiene previstos tres foros. El que más representa sus intereses comerciales es la llamada Cuarta Cumbre de los CEO de las Américas. Habrá otros dos: uno de la sociedad civil y otro de los jóvenes de las Américas.

La exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua, que EE.UU. suponía que pasaría sin demasiados sobresaltos, se transformó en un problema para Biden. El presidente mexicano declaró el martes pasado en una de sus habituales conferencias de prensa: “Si se excluye, si no se invita a todos, va a ir una representación del Gobierno de México, pero no iría yo”. Acababa de regresar de La Habana donde se reunió con su colega, el presidente Miguel Díaz-Canel.

A diferencia de otro mandatario mexicano, el derechista Vicente Fox, López Obrador no temió a la represalia de su poderoso vecino. Aquel quedó en la historia como un pusilánime en la Cumbre de 2004, cuando la grabación de un diálogo con Fidel Castro lo expuso al ridículo.

Fox le pidió al líder revolucionario que viajara a México para el encuentro de presidentes, pero con una condición: “Mira Fidel, vienes, comes y te vas”, le dijo. No quería que se predispusiera mal George W. Bush, quien ocupaba la Casa Blanca.

El No al ALCA en Mar del Plata

Historias de sumisión como esa y otras de rebeldía hacia lo que representa Estados Unidos, se dieron a lo largo de las ocho cumbres realizadas hasta ahora.

La de 2005 en Mar del Plata siempre será recordada como la del no al ALCA. En la de 2009, que organizó Trinidad y Tobago, el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, le regaló el libro Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, al presidente Barack Obama. Todo un gesto simbólico del comandante bolivariano. Eran otros tiempos aunque en Washington gobernara un miembro del Partido Demócrata, como ahora.

En el mismo camino de AMLO, el presidente boliviano Arce escribió en su cuenta de Twitter: “De persistir la exclusión de pueblos hermanos, no participaré de la misma”.

Se refería a que “una Cumbre de las Américas que excluye a países americanos no será una Cumbre de las Américas plena”.

También desde la misma red social, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, señaló: “Si no estamos todas las naciones, no es Cumbre de las Américas”.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, no se guardó nada sobre la determinación de Washington: “Poco podrá exhibir el Gobierno de Estados Unidos en la Cumbre de las Américas después de la última campaña y elecciones presidenciales, del asalto al Capitolio, del involucramiento de políticos en la sedición y de la insuperable corrupción de la política”.

La descripción del ministro no es ajena a cómo funciona la relación de fuerzas en EE.UU., donde, según el New York Times del 12 de mayo, “el plan del Gobierno de Biden para excluir a Cuba refleja las presiones políticas internas, incluido el intento de evitar provocar a Robert Menéndez, senador demócrata cubanoestadounidense por Nueva Jersey, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado y crítico acérrimo del Gobierno cubano”.

Aunque Estados Unidos todavía no formalizó la entrega de las invitaciones a la Cumbre de Los Ángeles, su subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Brian Nichols, anticipó en una entrevista con el diario El País de España que son bajas las chances de que “Washington invite a Cuba, Venezuela y Nicaragua”.

López Obrador, en cambio, sostuvo que no está todo perdido. Su viaje a La Habana el 7 de mayo demostró la solidez de los lazos históricos entre los dos países, que ya llevan 120 años. Criticó el bloqueo de EE.UU., pidió por la presencia de la Isla, Venezuela y Nicaragua en la cumbre y anunció que le haría un desplante a Biden si mantiene la medida.

Estados Unidos pretende tratar en Los Ángeles dos temas –entre otros– que urgen a su Gobierno: las políticas migratorias y de salud. México tiene demasiado que decir sobre el primero y Cuba demostró sobre el segundo que fue vanguardia mundial durante la pandemia. Es el único país latino que fabricó sus propias vacunas y envió a sus brigadas médicas Henry Reeve a 20 naciones cuando la covid-19 hacía estragos en 2020.

Autor: Gustavo Veiga

Tomado de Cubadebate