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La ignorancia contra #Cuba los consume

Por Arthur González.

Para hacer campañas falsas contra Cuba todo vale, nada les importa con tal de crear matrices de opinión para que la gente las acepte, incluso cuando se pone de manifiesto su ignorancia.

Ese es el caso de las noticias contra el sistema de salud de la Isla, que, a pesar del recrudecimiento de la guerra económica impuesta por Estados Unidos desde hace 62 años, Cuba demuestra más eficacia en el enfrentamiento a la pandemia que muchos países sin sanciones, como son los casos de Brasil (313.866 muertes) y México (200.000 muertes).

La más reciente información publicada es que “El pésimo sistema de salud de Cuba es insuficiente para enfrentar la pandemia de la Covid-19, expandida de una manera descontrolada en la isla y por este motivo el MINSAP ha sacado a la calle hasta la actualidad, a 50 mil estudiantes y 6 mil profesores de ciencias médicas, como una medida desesperada para que apoyen en la lucha contra la enfermedad”.

Todo lo contrario, ninguno de los países que más sufren la pandemia en Europa o Latinoamérica, puede disponer de una fuerza similar para pesquisar casa por casa, con el objetivo de detectar personas con síntomas de la Covid-19 y trasladarlos a centros hospitalarios para recibir tratamiento médico con prontitud.

A diferencia de otros, el sistema cubano de estudios de medicina vincula a sus estudiantes a los hospitales desde el primer año de la carrera, permitiéndoles familiarizarse con los pacientes, los diagnósticos, las indicaciones y los estudios indicados por sus profesores ante cada enfermedad, situación que los prepara en mejores condiciones que los que solo permanecen en las aulas, sin contacto con los enfermos.

En Cuba las cifras de contagios y muertes es muy inferior a la de otras naciones de la región e incluso del mundo, y debido a la guerra económica, la ciencia ha tenido que crecerse para fabricar sus propios medicamentos y equipos de diagnósticos, hecho reconocido por la OMS.

Ante las limitaciones de medios técnicos, el método clínico es el más empleado por la medicina cubana, lo que permite profundizar mejor en los síntomas y establecer un contacto personal con los pacientes, sin someterlos de inmediato a equipos invasivos.

En la pandemia el sistema de salud cubano no ha colapsado, como pasa en México, Brasil, Perú, Chile u otros países europeos, debido a su potencial de médicos y enfermeras, incluso con capacidad de enviar brigadas a naciones necesitadas de personal especializado, situación que los enemigos de Cuba no reconocen ni permiten su divulgación.

Con una rapidez inaudita, el ministerio de Salud cubano ha podido crear una docena de laboratorios biológicos, para analizar los test de pruebas de la Covid-19, hecho que otras naciones con más recursos no hacen, e incluso los científicos de la Isla trabajan en cinco candidatos vacunales propios, de ellos dos ya en fase 3, aspecto reconocido por muchos científicos, incluso de Estados Unidos.

Pero como la animadversión contra la Revolución es tan visceral, eso no lo pueden admitir quienes pretenden hacerle creer al mundo que el sistema político es un desastre.

En días recientes Emilio del Valle, diputado español de VOX por Cantabria, vomitó sus mentiras contra el sistema de salud cubano, en su intervención ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, sin mirar hacia dentro a la propia España, que sus profesionales de la salud hacen huelgas por la crisis que presenta su sistema, la mala atención a su personal, la escasez de equipos de protección, incluida la despreocupación por su descanso.

¿Sabrá el señor diputado las cifras de contagiados de España y de muertos por el Covid-19? Debería estudiarlas y compararlas con las de Cuba, pobre y bloqueada que no se le permite comprar ningún equipo médico en Estados Unidos o en otro lugar, si contiene más del 10 % de componentes yanquis.

Es cierto que los hospitales cubanos son modestos, sin lujos y desprovistos de la tecnología que exhiben otras naciones, pero la medicina de Cuba no carece de los equipos necesarios para realizar trasplantes de corazón o riñón y atender a los pacientes de cáncer, a pesar de las limitaciones que impone el bloqueo yanqui.

El diputado de Vox debería acusar a esos países como Brasil, que se quedaron sin oxígeno para los pacientes, o en Ecuador y Bolivia donde los enfermos morían en las calles por falta de una cama en un hospital y permanecieron días en sus casas, debido a la carencia de un sistema de salud que viera al paciente como un ser humano y no una mercancía.

En la Isla hay carencia de medicamentos en estos momentos, pero no por culpa del gobierno, sino por las sanciones del Bloqueo, recrudecido con 242 medidas adicionales durante los cuatro años de la administración de Donald Trump, situación que ninguna población del mundo hubiese resistido por más de un siglo, realidad que ese diputado omite.

A diferencia de países europeos y de América, Cuba desde el primer caso detectado de la Covid-19, tomó todas las medidas de protección, entre ellas el uso obligatorio de la mascarilla, el distanciamiento y el lavado de las manos, para evitar los contagios, algo que no hicieron en Estados Unidos ni en Europa, de ahí la cantidad de muertes que ahora lamentan.

Cuba ha prestado su colaboración contra la pandemia en más de 37 países, con la Brigada Médica Henry Reeve, nominada al Premio Nobel de la Paz y fue el único país que en 2020 permitió al crucero MS Braemar, atracar en un puerto para trasladar en aviones a sus pasajeros hacia Londres.

Por eso prestigiosas instituciones científicas mundiales afirman:

La respuesta de Cubase encuentra entre las más respetadas del mundo. La confianza generalizada en las políticas científicas del gobierno cubano, los mensajes de los medios de comunicación de servicio público y el voluntariado son razones clave de por qué Cuba ha podido controlar la tasa de reproducción viral hasta que comience la vacunación masiva”.

Las autoridades científicas cubanas aseguran que al terminar la fase 3 de los dos candidatos vacunales, Soberana 2 y Abdala, cerca de 7 millones de ciudadanos estarán inmunizados entre los meses de julio y agosto, siendo el estado más pequeño del mundo en capacidad de fabricar una vacuna propia.

Estados Unidos, considerada la primera economía mundial antes de la pandemia, ya acumula 545 mil 895 muertes, según datos oficiales, hecho que habla del pésimo sistema de salud y la ausencia de un diseño para enfrentar la Covid-19, calificada por Donald Trump, como “un simple catarro”, pero ese disparate no recibe una crítica del partido VOX, pues al final son harina del mismo costal.

Preciso fue José Martí cuando afirmó:

“La ignorancia es la garantía de los extravíos políticos”

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A los yanquis ya nadie les cree.

Por Arthur González.

Son tantas las mentiras que han dicho los yanquis a lo largo de la historia, que millones de personas en el mundo no se creen lo que ellos publican, ni las acusaciones que hacen contra aquellas naciones que no se arrodillan a sus pies. Así pasa con el más reciente informe anual sobre derechos humanos, divulgado por el Departamento de Estado el 27 de marzo de 2021.

Nada novedoso, repeticiones de mentiras y viejos inventos, con la intensión de influir en las decisiones que debe tomar el Congreso de Estados Unidos en política exterior, algo a lo que estamos acostumbrados.

Con falta de creatividad como factor fundamental en sus argumentos, el actual informe es una copia casi exacta de los anteriores, poniéndose de manifiesto algo que ya se percibió durante la administración demócrata de James Carter en 1979, cuando la política hacia La Habana adoptó la línea dura que habían asumido gobiernos republicanos, como prueba que en Estados Unidos solo existe una dirección para aquellos países que mantienen su soberanía a cualquier precio. 

Un informe elaborado por Robert Pastor del Consejo de Seguridad para Zbigniew Brzezinski, en junio de 1979, afirma:

“Cuba nos causa terribles problemas. Cuba es un pequeño país y nosotros somos una superpotencia. Nosotros casi no tenemos influencia sobre los cubanos”.  

 Y finalmente sentenciaba:

“Los cubanos no son marionetas de nadie”.

Esa en la médula del problema de los yanquis con la Cuba revolucionaria y, por tanto, sus permanentes falsedades para que el mundo los apoye en sus políticas criminales, como la sostenida guerra económica comercial y financiera que pretende rendir al pueblo por hambre y enfermedades, desde hace 62 años.

Al igual que el demócrata Carter, el actual presidente Joe Biden está en el mismo camino del fracaso con su política hacia Cuba y seguramente se dejará llevar por asesores de ultraderecha, que inventarán violaciones con el fin de continuar la satanización de la Revolución cubana, aunque lleven más de medio siglo fracasando.

El informe actual sobre Derechos Humanos, dado a conocer por Antony Blinken, Secretario de Estado, retoma la gastada letanía de los anteriores, al exponer:

“Las restricciones del Gobierno en Cuba siguen vulnerando la libertad de expresión, asociación, religión, creencias y movimiento”.

“Los funcionarios del Gobierno, por orden de sus superiores, cometieron la mayor parte de los abusos de derechos humanos”.

“Cuba es un estado autoritario, la libertad de prensa prácticamente no existe y se les niega a los cubanos el derecho a formar partidos políticos”.

“Hubo ejecuciones ilegales o arbitrarias, cometidas por el Gobierno. Al menos ocho prisioneros murieron bajo custodia en circunstancias sospechosas”.

“Calificó como desaparición forzada las frecuentes detenciones y arrestos en ubicación desconocida de ciudadanos y activistas”.

“Los disidentes son víctimas de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes, al ser detenidos y encarcelados por las fuerzas de seguridad y las condiciones carcelarias son duras y potencialmente mortales”.

“Existen problemas importantes con la independencia del poder judicial; e interferencia arbitraria o ilegal con la privacidad. Las leyes penales contra la difamación se utilizaron contra personas que criticaban el liderazgo del Gobierno y se censura y bloquean sitios de Internet, unido a graves limitaciones a la libertad académica y cultural”.

Como colofón del panfleto, el Departamento de Estado dice:

“Existe corrupción oficial; trata de personas, incluido el trabajo obligatorio; y proscripción de los sindicatos independientes”.

¿No conocerá Blinken las mentiras que su país ha fabricado contra Cuba y que sus mismas organizaciones han desmentido años más tarde?

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La provocación en San Isidro no logró lo que esperaban

Por Arthur González.

No hay mejor prueba que una imagen y lo visto el 4 de abril 2021 en el corazón de La Habana Vieja, permitió comprobar quienes son realmente los “artistas” del fabricado Movimiento San Isidro.

Quienes en el mundo vieron el video subido a las redes sociales por Luis Manuel Otero Alcántara, se quedaron asombrados por su pésima actitud alejada de ideales políticos, pero lo que se puso de manifiesto fue su baja catadura moral, talante de delincuentes comunes y ausencia de educación, algo que dice a las claras lo que son.

Los yanquis jamás hubiesen admitido un desafío a las leyes como el que financiaron en San Isidro, solo con la intención de provocar una represión al estilo de su policía, pero se quedaron con las ganas de tener material para acusar a las autoridades cubanas, de “violar” los derechos humanos.

El espectáculo estaba preparado de antemano y el dinero para costearlo también, situación denunciada previamente por la televisión cubana, cuando se escuchó a la ciudadana mexicana impartir órdenes a sus asalariados en La Habana.

La “inédita” protesta, como la califican medios de prensa yanqui, no se concretó, solo eran Otero y el conocido Maykel Castillo, Osorbo, quien, sin camisa ni mascarilla, provocó a su antojo sin que apareciera un solo policía, que, si bien la ciudadanía cubana no aprobó su ausencia, debido a la impunidad de los delincuentes, la razón de las autoridades primó sobre la pasión.

62 años de actos similares acumulan suficiente experiencia en los dirigentes cubanos, que, con sapiencia y éxitos, saben sortear cada acción contrarrevolucionaria, sin caer en excesos que permitan alimentar las campañas de mentiras contra la Revolución. 

En Cuba se conoce que las acciones desesperadas de los que se oponen a una distensión entre Estados Unidos y Cuba, pretenden obtener elementos para que Joe Biden no dé un paso hacia el mejoramiento de las relaciones políticas y el desmontaje de algunas de las 242 sanciones impuestas por Donald Trump; por eso no se cometerán errores, aunque tampoco quedarán impunes las violaciones de las leyes vigentes.

Especialistas en subversión política que trabajan en las agencias de inteligencia yanqui, ya no saben qué más inventar para provocar, no solo en Cuba, sino en Rusia, Irán, Venezuela, China y en todos los países que sus gobernantes no son del agrado de Washington.

Los meses venideros serán cruciales en la proyección de la política de Biden hacia La Habana y eso lo saben quiénes en Estados Unidos viven de la hostilidad contra la Revolución. Por tanto, intentan crear incidentes para darle elementos a los que trabajan contra la distensión y entorpecer cualquier paso en esa dirección.   

Lo visto el domingo 4 de abril en San Isidro, es una prueba contundente de que los yanquis son incapaces en conformar una disidencia contra el gobierno revolucionario, pues nadie con una inteligencia media, ética y educación, puede apoyar a elementos de tan baja catadura, ni siquiera los históricos emigrados en Miami, que jamás se sentaría en una mesa para almorzar con quienes no saben ni manejar los cubiertos. De ahí que insisten en trabajar en el sector artístico, donde tampoco obtienen victorias. 

La diferencia es abismal entre esos “opositores” y el actual presidente cubano, ingeniero de profesión formado después de 1959, y los ministros y ministras que llevan el peso del país.

No hay comparación entre los dirigentes cubanos con alta preparación académica y educación formal, y los maleantes de San Isidro, carentes de todo, con un lenguaje primitivo del bajo mundo, incapaz de atraer a los jóvenes y a la población cubana en general.

La dirección histórica de la Revolución cubana ha sorteado, con mucha inteligencia, las sanciones y leyes yanquis impuestas para ahogar la economía cubana y que el pueblo responsabilice al socialismo de sus penurias, como afirman los letrados del Council on Foreign Relation al exponer:

“La oposición de Estados Unidos a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”.

Similar criterio tiene la CIA, cuando en uno de sus informes secretos expone:

“El programa de Acciones Encubiertas de la CIA, ha sido diseñado para apoyar otras medidas gubernamentales, con el fin de incrementar e intensificar las presiones contra Castro y estimular a los elementos disidentes” […] y estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de Guerra Económica”.

Esos “disidentes” no representan a la sociedad civil cubana, y da vergüenza que personas inteligentes se dejen arrastrar por los yanquis para que los apoyen.

Las campañas de guerra psicológica pagadas por agencias yanquis especializadas contra Cuba, divulgaron noticias falsas para desvirtuar el fracaso de la provocación. Entre los titulares construidos se lee:

“Cientos de cubanos salieron este domingo a las calles de San Isidro, un barrio pobre de La Habana, para protestar contra el gobierno y apoyar a activistas”. “Cuanto más el gobierno cubano perpetúa su campaña de represión y hostigamiento contra los artistas de San Isidro, más aumentan las protestas públicas”. “Los hechos de San Isidro demuestran el crecimiento y el protagonismo de la sociedad civil”. “La campaña del gobierno cubano contra los artistas sólo desalienta a los funcionarios de Joe Biden, a priorizar políticas de acercamiento hacia Cuba”. “Se han ganado el respeto y la solidaridad del mundo entero”.

Pero los videos en las redes son la prueba de esas mentiras. No había cientos ni decenas de participantes, los que estaban en las calles observaban con curiosidad el show, sin que ninguno de sus vecinos se le sumaran.

Las noticias recuerdan lo que afirmó la CIA en 1962, cuando bajo sus presiones la OEA expulsó a Cuba:

“La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA”.

La vida se encarga de desmontar esas patrañas que en medio siglo no han podido lograr sus objetivos, aunque sí miles de millones de dólares malgastados.

Preciso fue José Martí´ al decir:

“Ancha tumba se construye con sus propias manos las maldades”.

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La CIA mueve sus peones para abrir en #Cuba un frente opositor en la religión

Por Arthur González.

Para cualquier persona que siga la situación en Cuba, le es fácil percatarse de los planes de la CIA para intentar crear una oposición a la Revolución en varios frentes, pues embriagados ante la difícil situación económica que afecta al país, sueñan con el colapso del socialismo, como hicieron en los años 90, ante el desplome de Europa del Este y la URSS.

Los yanquis olvidan sus vaticinios en aquella década, cuando la misma CIA, el 10 de septiembre de 1991, en uno de sus documentos secretos titulado: “El impacto del cambio soviético en Cuba”, hizo una dramática evaluación, al fundamentar: 

“La pérdida de los subsidios comerciales soviéticos y la ausencia para La Habana de alternativas ventajosas similares, […] impulsará una aguda contracción posterior de la economía cubana” […] “El colapso del control comunista en la URSS […] acelerará la crisis política y económica en Cuba”.

En agosto de 1993, en su Estimado Nacional de Inteligencia sobre la compleja situación económica en Cuba, la CIA expuso:

“Existe una oportunidad mejor que nunca, para que el gobierno de Fidel Castro caiga en los próximos pocos años”.

Ante eso, llegaron a pronosticar los desafíos que enfrentaría el gobierno sucesorde una “Cuba post-Castro”, pero se quedaron con las ganas.

Ahora vuelven con sus sueños y retoman añejas acciones subversivas, al malgastar sus recursos financieros en fabricar “opositores” en el sector artístico y en el religioso, convencidos que la contrarrevolución de ciertos grupúsculos, como las “Damas” de Blanco y la UNPACU, no tienen seguidores y solo consumen parte de esos millones de dólares en beneficios personales.

Jonathan Ferrar, jefe de la misión diplomática en Cuba, alertó al Consejo de Seguridad Nacional y al Departamento de Estado, en un cable secreto del 15 de abril del 2009:

“Vale la pena preguntarse qué hace la oposición política cubana y qué papel puede desempeñar en el futuro” […] “Sin un verdadero milagro entre los líderes de la oposición…no es probable que el movimiento disidente tradicional pueda reemplazar al gobierno cubano”.

A pesar de tantos fracasos, los servicios de inteligencia yanqui repiten su añeja fórmula de fabricar una “oposición”, ahora entre artistas y religiosos, y en este último medio emplean a varios sacerdotes jóvenes y a su desgastada ficha, el laico Dagoberto Valdés Hernández, denunciado públicamente como agente de los norteamericanos, quien escudado en la iglesia católica conspira contra el Estado.

Al igual que Yoani Sánchez y Tania Brugueras, Dagoberto recibió la misma receta de galardones internacionales. Por eso en 1999 recibió el “Premio principal Príncipe Claus para la Cultura y el Desarrollo”. Ese mismo año, el Papa polaco Juan Pablo II, lo nombró “Miembro pleno del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, de la Santa Sede” (1999-2005).

En 2004, durante su viaje a Washington D.C, se le entregó el premio “Jan Karski, al Valor y la Compasión”. En 2007 el “Premio Tolerancia Plus”, sólo adjudicado a elementos contrarrevolucionarios cubanos y en 2011 el “Premio a la Perseverancia Nuestra voz”, que concede la publicación Renacer, a los animadores de la “oposición” en Cuba. Ese el mismo año fue elegido por el libelo Diario de Cuba, hecho por la CIA y financiado por la NED, como una de “las figuras cubanas más notables” del año 2011 yen el 2012 el Ministro de Justicia de la República de Polonia, le entregó “El premio de la Medalla de Bronce.

Dagoberto ha sostenido intercambios personales con los líderes opositores Vlacav Havel, ex presidente de la República Checa; y el polaco Lech Walesa, quien fuera líder del Sindicato Solidaridad y presidente del país.

Son públicos sus vínculos con diplomáticos de España, Reino Unido, Alemania, Suecia, Polonia, República Checa, Estados Unidos acreditados en la Habana, y con miembros de la Fundación Panamericana para el Desarrollo, la USAID y la CIA, de quienes recibe orientaciones y apoyo material para sus actividades subversivas.

En medio de la Semana Santa, el 29 de marzo 2021, Dagoberto público un artículo con un mensaje contrarrevolucionario, que omite las penurias de los cubanos causadas por la guerra económica, comercial y financiera, impuesta por Estados Unidos desde hace 62 años; mientras trata de responsabilizar a la Revolución de las limitaciones materiales, siguiendo la línea establecida por Washington.

Solapado en un lenguaje supuestamente religioso, este elemento dice:

“Toda Cuba vive su cruz. Toda Cuba vivirá la resurrección. Una alegría que ya viene por los caminos de la libertad, la justicia, la paz y el amor”.

Pero no condena las leyes Torricelli, Helms-Burton ni las 242 sanciones impuestas en los últimos cuatro años por Donald Trump, incluida la prohibición de las remesas familiares, la limitación de los vuelos y el cierre del consulado en Cuba que impide las visas humanitarias y de reunificación familiar.

Hipócrita al servicio de los yanquis que calla, en complicidad con ellos, el estrangulamiento de la economía de la Isla y escribe falacias para incrementar la matriz de opinión contra su país, al afirmar:

“Quisiera recordar al inicio de esta semana, aquellos que hoy viven situaciones similares a las que vivió Cristo en la primera Semana Santa”.

“Los que son injustamente condenados en los procesos manipulados que intentan esconder las causas políticas con delitos comunes en una justicia selectiva”. “Acompañemos a los hijos de Cuba que se comprometen con la causa del bien, de la justicia, de la verdad, de la redención de las personas y de los pueblos… Y a las madres que se encuentran con la respuesta de la injusticia: el castigo del justo y la absolución del criminal”.

Oremos por todas las madres cubanas, especialmente por las madres, hijas, hermanas y esposas de los presos de concienciay de los perseguidos por causa de su compromiso con Cristo y con Cuba”.

Y agrega:

Trabajemos para que en Cuba nadie que sufra, en el alma o en el cuerpo, se quede solo, o abandonado a su suerte”. “Vivamos nuestro compromiso con todo el que sufre injustamente la difamación y el escarnio, por los que son ejecutados moralmente por los medios de comunicación o por las calumnias de otros cubanos, y necesitan que le limpien el rostro, que le quiten la infamia, que le devuelvan la imagen dañada y desprestigiada”.

¿Por qué este laico nunca condenó los actos terroristas pagados y ejecutados por la CIA, que dejaron cientos de viudas, huérfanos y padres llorando la pérdida de sus hijos?

¿Dónde estaba su amor al prójimo cuando fue explotado el avión de Cubana de Aviación en pleno vuelo, con 73 inocentes?

Nunca ha inculpado una sola de las acciones criminales contra los hijos del pueblo y ahora lanza sus calumnias contra la Revolución, cumpliendo instrucciones de los que hacen padecer a 11 millones de cubanos.

Sin embargo, escupe su odio a la Revolución al decir:

“Las puertas de la represión y de la muerte que hoy se cierran sobre nuestra Patria, se abrirán al amanecer y saldrán por ella la vida nueva, la vida resucitada de nuestro sufrido pueblo. La última palabra no es la del sufrimiento y la muerte. La última palabra es la de la Vida”.

Poca moral tiene este agente al servicio de una potencia extranjera, la que pretende matar de hambre y enfermedades a los cubanos que no se dejan amedrentar por amenazas ni sanciones.

En medio de tantas atrocidades yanquis, Cuba salva vidas y sus científicos trabajan en cinco candidatos vacunales contra la Covid-19, para dar vida y no muerte, como hacen los Estados Unidos con sus leyes asesinas, algo que solo con el socialismo se puede materializar.

Sabio José Martí al sentenciar:

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¿Con qué se sienta la cucaracha?

Por Arthur González.

Rosa María Payá se ha creído que el papel otorgado por la mafia terrorista de Miami, especialmente el senador Marco Rubio, para que actúe en el show anticubano, es verdadero, cuando ella realmente es solo una marioneta fabricada a la carrera, como otros tantos.

Creyendo ser una figura política importante, la engreída hija de Oswaldo Payá, se atrevió hace unos días a cuestionar a Josep Borrell, Alto Representante de la Unión Europea, acusándolo de “ponerse de parte de los dictadores”, ante la petición de esa organización al gobierno de los Estados Unidos, para que retire a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, medida tomado por Donald Trump días antes de terminar su mandato presidencial, sin un tener un solo elemento probatorio.

Tantos halagos inmerecidos le han ofrecido, a quien cambió sus sentimientos filiales por una visa de refugiada política en Miami, que ahora se siente con el derecho de reclamarle a un funcionario de carrera, ex ministro de Exteriores de España, y pretender tratarlo de igual a igual, cuando ella no tiene aval político alguno, ni historia de acciones en Cuba, porque su padre siempre la tuvo apartada para que pudiera estudiar y graduarse en la Universidad de La Habana, como licenciada en geografía.

¿Se le habrá pegado la prepotencia del senador Rubio y de los demás representantes de la mafia terrorista de Miami, que hicieron carrera a costa de sus posiciones contra la Revolución cubana?

Quizás, pero ella igual que las cucarachas no tiene con que sentarse, por ser una asalariada más, que solo recibe órdenes de quienes le pagan.

En su insolencia desmedida llegó a cuestionar a Borrell por dar ese paso, en momentos donde José Daniel Ferrer y otros de sus seguidores, dicen estar en una “huelga de hambre” desde hace más de 18 días, escenificando otro show mediático.

Pensará Rosa María que el Alto Representante de la Unión Europea es tonto, cuando por sus años y experiencia acumulada con las acciones de la contrarrevolución cubana, le permiten aquilatar la gran mentira, situación que pudo constatar hace unos 10 años, cuando España aceptó recibir a un grupo de ellos, después de la mediación del Cardenal Jaime Ortega con Madrid, para que aceptara a varios de los que estaban detenidos por sus actos subversivos, financiados por Estados Unidos.

Aquellos, que, mientras residían en La Habana eran tratados como “disidentes políticos”, al pisar tierra española y exigir beneficios materiales y categoría de refugiados políticos, fueron calificados como revoltosos y desalojados de las carpas que armaron frente al Ministerio de Asuntos Exteriores y Colaboración, espectáculo que le permitió a Joseph Borrell y a muchos funcionarios, comprobar la catadura moral y las falsedades que decían esos “disidentes” contra la Revolución.

Por esa razón y los antecedentes que tiene Borrell de anteriores “huelgas de hambre”, entre ellas la de Martha Beatriz Roque, que se hizo famosa y denominada popularmente como Huelga del Aguacate, o las de Guillermo Fariñas, quien impuso récord Guinness, al permanecer ciento y tantos días “sin comer ni tomar agua”, compitiendo con los mejores camellos egipcios, la supuesta huelga de Ferrer solo lo mueve a risas, aunque tenga que cumplir con las exigencias de Washington y darle apoyo, mediante resoluciones condenatorias a Cuba.

Europa está totalmente segura que el gobierno cubano no se vincula al terrorismo y son los Estados Unidos quienes históricamente organizan, entrenan y financian actos terroristas contra países que no aceptan arrodillarse a sus pies, y asesinan sin pudor a quienes se le opongan. Ejemplo de ello son los planes para matar a Fidel Castro, reconocidos por la CIA en 1975, ante la Comisión Church organizada en el Senado yanqui.

Rosa María es bien conocida en España, donde no fue recibida en la Cancillería, cuando por indicaciones yanquis pretendió acusar a Cuba de la muerte de su padre, siendo remitida para la Corte de Justicia, la que falló en su contra por ausencia de pruebas.

Ella debe tener presente, que su papel en la obra teatral contra Cuba no tiene valor ante el mundo y el cargo de “coordinadora” de la inventada plataforma Cuba Decide, es solo para darle cierto respaldo publicitario, ante aquellos que aún se dejan engañar por la propaganda yanqui.

Veremos que argumentará la vanidosa y protegida de Marco Rubio, cuando se compruebe la falsedad de la “Huelga de Hambre” de Ferrer, delincuente común acostumbrado a las golpizas y amenazas contra aquellos que se le enfrentan, pues ser la naturaleza de los supuestos “disidentes”, que al igual que Maykel Castillo, Osorbo, de San Isidro, son elementos marginales, como este mismo confesara durante una entrevista a Ernesto Morales:

Por supuesto que soy marginal. Yo me crié sin mamá ni papá, tengo un cuarto grado de estudio, pasé por centros de rehabilitación de menores. Esa es mi vida. No puedo pretender ser lo que no soy”.

Esa es la llamada “oposición” en Cuba, que los yanquis logran pagar para sus acciones subversivas, de ahí sus permanentes fracasos.

Exacto fue José Martí al afirmar:

“El vanidoso mira a su nombre, y el honrado a la patria”

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La dictadura yanqui.

Por Arthur González.

Aunque los Estados Unidos proclaman que son la “democracia perfecta”, realmente son una dictadura total que no permite ideas políticas diferentes, persiguen con saña a quienes desobedecen sus órdenes, acallan a los periodistas y personas que expresan opiniones a favor de los pobres, negros, latinos, mujeres y todos los que poseen criterios no afines con el capitalismo, o se atreven a demostrarlo públicamente.

Ejemplos son muchos.

Si una persona es miembro del partido comunista, es calificado como peligroso e incluso se le deniega una visa o la residencia legal en Estados Unidos, lo que demuestra que no toleran la libertad de pensamiento.

Lo mismo pasa con la libertad de expresión. Los periodistas que denuncian sus atropellos, la injerencia en los asuntos de otros países y de personas, son perseguidos como sucede con Julián Assange, acosado alevosamente por haberle abierto los ojos al mundo, al publicar cables oficiales del gobierno, donde se constatan las atrocidades políticas que comenten los yanquis.

Los derechos humanos no se respetan, comprobado en las cárceles secretas y públicas, como las de Irak, Polonia, Rumania y en la Base Naval ubicada en Guantánamo, donde las torturas físicas y psíquicas ejecutadas por la CIA, son insólitas en la era moderna.

La dictadura yanqui es tan severa que aquellos que pretendan comerciar libremente con otros y en los negocios puedan quedar fuera los Estados Unidos, en el acto son sancionados con multas y/o se le establecen fuertes restricciones en las actividades comerciales, porque o se acepta lo que dicen ellos, o lamentarán las consecuencias.

Un vivo ejemplo es el nuevo gasoducto ruso-alemán, que resultará beneficioso para ambos países, pero Estados Unidos no recibirá ganancias y, por tanto, ha chantajeado con sancionar a decenas de empresas europeas para que se retiren de esa construcción, prueba de lo que es capaz la dictadura yanqui.

El trato discriminatorio a los estadounidenses de raza negra guarda una larga y triste historia, al ser tratados como ciudadanos de 2da categoría, no les llaman norteamericanos, sino afronorteamericanos, calificativo para que no olvide que son de África y no de Estados Unidos, criterio que impuso el presidente Quince Adams, cuando compró un pedazo de tierra en aquel continente y deportó a cientos de miles de negros, porque no los quería en América.

Las oportunidades de trabajo, salario, estudios y participación ciudadana, se han obtenido con mucha sangre, incluido el asesinato de líderes negros para impedir que dirijan movimientos opositores, como pasó con Martin Luther King y otros más que han cumplido años de cárcel, entre ellos Ángela Davis.

Si eso no es un comportamiento dictatorial, ¿qué calificativo tiene?

La lista de golpes de Estado en países con gobernantes que no se pliegan a las órdenes de Estados Unidos, es amplia, al igual que los asesinatos y planes contra gobernantes que defienden la soberanía de sus naciones. Solo contra Fidel Castro fraguaron más de cien, hecho que supera la actuación de Adolfo Hitler, incluida las formas de ejecutarlos, con venenos creados en laboratorios de la CIA.

Cuba es víctima de miles de acciones terroristas, invasiones mercenarias, guerra económica y financiera, unida a la biológica para afectar su flora, fauna y los seres humanos, crímenes genocidas que exponen la condición de dictadura de Estados Unidos, que además da abrigo a terroristas y asesinos a sus órdenes.

La dictadura yanqui se siente dueña del mundo, con bases militares en todos los continentes para amenazar a los países que se oponen a su tiranía.  

Similar a Hitler, invaden y roban las riquezas de otros, sin que los agredidos tengan el derecho a defenderse y reclamar los daños.

Aún se recuerdan los crímenes cometidos contra los pueblos de Viet Nam, Cambodia y Laos, quienes sufrieron daños incalculables sólo porque los dictadores yanquis querían apoderarse de sus territorios. Para los responsables de tantas muertes no hubo un tribunal como el que juzgó y condenó a los militares alemanes, a pesar de haber causado muchas más muertes y daños colaterales en la población.

Afganistán, Irak, Libia y Siria, han sido invadidas por tropas yanquis, con el deliberado propósito de robarles sus recursos naturales, fabricando pretextos falsos para sus guerras sucias.

Venezuela cuenta con suficientes pruebas legales para que Estados Unidos sea condenado por sus actos criminales, que como hacen contra Cuba, buscan matar de hambre y enfermedades a su población, solo por haber cometido el desacato de no someterse a sus órdenes.

Sus cuentas bancarias son robadas, el oro depositado en bancos extranjeros congelados, saqueadas son propiedades en territorio yanqui y apoyan a un títere que se auto proclamó presidente, sin elecciones populares, la mayor violación de la llamada “democracia representativa”, tan cacareada por los yanquis.

Las guerras psicológicas desarrolladas contra los que se niegan a subordinarse a ellos, son evidencias de su dictadura impuesta a quienes desean ser independientes.

El robo de información a través de Internet y sus mecanismos de Facebook, Instagram, Twists y otros, autentifican la dictadura a la que someten a miles de millones de personas, al utilizar sus datos personales a su antojo, caracterizar gustos y preferencia de los usuarios, familiares y amigos.

En los años 50 del pasado siglo XX, el director de la CIA, Allen Dulles, afirmó:

“Gracias a su diversificado sistema propagandístico, Estados Unidos debe imponerle su visión, estilo de vida e intereses particulares al resto del mundo, en un contexto internacional donde nuestras grandes corporaciones transnacionales contarán siempre con el despliegue inmediato de las fuerzas armadas, en cualquier zona, sin que le asista a ninguno de los países agredidos el derecho natural a defenderse”.

Reafirmación de las bases ideológicas de su dictadura, incrementada y globalizada después de los años 90, con el desmembramiento del socialismo europeo y la URSS.

Los dictadores yanquis no se detienen ante nada que entorpezca su monopolio político, de ahí los golpes militares en naciones que tomen un camino diferente al trazado por Washington. Para ello, fabrican campañas mediáticas para atemorizar a los pueblos con el fantasma del comunismo, satanizando al sistema socialista como lo peor, escamoteándole la verdad a la opinión pública de sus bondades, muchas de ellas saboteadas por sus planes de acciones encubiertas. 

Su dictadura es tan sangrienta que llegan a impedir hasta la alimentación y la salud en los países que se le enfrentan, como le hacen a Cuba, en plan homicida que ejecutan desde hace 60 años, plasmado en un informe redactado en 1960, por uno de los sub secretarios del Departamento de Estado, donde expuso:

“Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba; negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

El Comité Pike, de la Cámara de Representantes yanqui, fue torpeado al poner en peligro la dictadura, cuando anunció que investigaría 10 años de acciones encubiertas de la CIA, en particular su intervención en las elecciones italianas de 1972, la ayuda encubierta a los kurdos en Irak entre 1972 – 1975 y la participación secreta de la CIA en los sucesos de Angola en ese último año.

La dictadura yanqui no tiene frenos, va contra todo. Por eso José Martí nos alertó:

“De ese pueblo del Norte hay mucho que temer y mucho que parece virtud no lo es”.

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#Cuba Los días que no pueden volver

“A las once nos vemos…”: La promesa de El Encanto

El atentado a la tienda El Encanto, una de las tantas acciones terroristas del imperialismo en aras de derrocar la revolución cubana. Una actividad pagada y ejecutada por mercenarios vendepatria como los de San Isidro, aquellos que se dicen artistas, que se dicen cantantes y lo que se llenan los bolsillos de dinero pagado para la subversión: en disímiles modos de agredir al gobierno cubano. Míremos las redes sociales, las noticias cotidianas, de hoy, el ahora pero no olvidemos la historia. Días como este de 1961, son los que no pueden volver. #TerrorismoNuncaMas #TenemosMemoria

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#Cuba contra la covid-19 con la psicología de todos

Puede ser una imagen de una o varias personas y texto que dice "13 de abril DIA DE LA PSICOLOGIA CUBANA"
Cada 13 de abril se celebra en Cuba el Día Nacional de la Psicología. La fecha fue instituida desde el 2004 para honrar el nacimiento de Enrique José Varona, considerado el primer psicólogo del país.
El enfrentamiento a la COVID 19 ha puesto a la Psicología en un rol protagónico, en apoyo a nuestro pueblo, a lo largo y ancho de toda Cuba. Han sido múltiples los escenarios de actuación profesional, por lo que merece un reconocimiento el papel jugado por psicólogos y psicológicas que han participado activamente en la batalla.
Felicitarlos y agradecerlos a todos por la ayuda en esta jornada de hoy. Sigamos trabajando cohesionados en el enfrentamiento a la pandemia que una vez más pone a prueba la entereza de nuestro pueblo. Es tarea de todos, como en otras ocasiones poder VENCER.
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#Cuba Convocatoria al Primero de Mayo: Una Patria viva, unida y victoriosa

Ilustración: vanguardia.cu

La Central de Trabajadores de Cuba y sus Sindicatos Nacionales convocan a nuestro pueblo a celebrar el Día Internacional de los Trabajadores, antecedido por las históricas jornadas del 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, convertido en otra contundente muestra de la inquebrantable decisión de llevar adelante la Revolución con el esfuerzo unido de todos los patriotas cubanos. Sus acuerdos constituirán brújula que guiará la acción de los trabajadores en el empeño por continuar adelante en la implementación de los profundos cambios que nos hemos propuesto, como parte de la actualización del Modelo Económico y Social de Desarrollo Socialista.

En esta ocasión, la conmemoración del Primero de Mayo se realizará de forma virtual, presidida por el lema «Unidos: Hacemos Cuba». Sus principales protagonistas son los colectivos de trabajadores y las comunidades, donde el despliegue de la creatividad y múltiples iniciativas populares reflejará la alegría, la responsabilidad y el compromiso del movimiento sindical, junto a los trabajadores, en la batalla decisiva por hacer avanzar nuestra economía, y la eficiencia que de ella se demanda, dirigiendo la prioridad al incremento de la producción de alimentos.

Los trabajadores somos conscientes de que enfrentamos un escenario complejo y desafiante, caracterizado por el criminal, injustificado e inhumano bloqueo económico, comercial y financiero impuesto de manera unilateral por el Gobierno de Estados Unidos, recrudecido con la implementación de más de 240 nuevas medidas, a lo que se suman los efectos de una pandemia mundial. Ambos han impactado en una elevada contracción de la economía y el consiguiente desabastecimiento del mercado interno, lo que ha provocado la elevación de los precios y una disminución de la capacidad de compra del salario, así como la paralización o intermitencia de los procesos productivos del plantel industrial, generando la ralentización de nuestros programas de desarrollo.

Para superar estos obstáculos, nos alienta la profunda convicción de que solo los que luchan, resisten y no se rinden tienen derecho a triunfar, además del consenso forjado de que el éxito de la estrategia económica concebida solo es posible con una gestión más creativa e innovadora, a partir de los recursos existentes y, sobre todo, de nuestros esfuerzos.

Al propio tiempo, se han introducido sustantivas transformaciones en el escenario laboral, con la aprobación de las medidas dirigidas a dotar de mayor autonomía a la empresa estatal socialista, la aplicación de una nueva política para el perfeccionamiento del sector no estatal y la puesta en marcha de la Tarea Ordenamiento, las que, en su conjunto, se convierten en fortalezas, y sin dejar de reconocer las insuficiencias que persisten, aportan respuestas a los acuerdos del XXI Congreso de la CTC.

Este Primero de Mayo será también importante escenario para ratificar el testimonio de gratitud a los trabajadores de la Salud y de la Ciencia, por su consagración y aporte al cuidado de la vida de cubanos y ciudadanos de más de 46 países en el mundo. A los compatriotas que trabajaron y continúan haciéndolo, de forma voluntaria, en los centros de aislamiento, en el pesquisaje y en la atención a sectores vulnerables de la población.

Será ocasión para reconocer a quienes se han mantenido laborando en la producción de los sectores primarios del país; a maestros y profesores cuyo meritorio empeño ha permitido, mediante las teleclases, mantener el programa docente; a los artistas y escritores que continúan ofreciendo su obra a través de diversas plataformas digitales, y a la vez enfrentan las campañas de descrédito contra la Revolución y sus instituciones culturales.

Como cada Primero de Mayo, haremos patente la solidaridad con los trabajadores y organizaciones sindicales que en el mundo son víctimas de las políticas neoliberales, y defienden con firmeza la justicia y la recuperación de sus derechos laborales y prestaciones sociales.

Trabajadoras y trabajadores:

Las actividades para celebrar el Día del Proletariado Mundial ratificarán ante el mundo el mayoritario compromiso del pueblo cubano de llevar adelante nuestro proyecto martiano, socialista y fidelista.

Haremos llegar, nuevamente, a cada rincón del planeta, el mensaje de que Cuba será siempre una Patria viva, unida y victoriosa.

¡Viva el Día Internacional de los Trabajadores!

¡Hasta la victoria, siempre!

Secretariado Nacional de la CTC.

Tomado de El artemiseño

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¿Un Partido único ha limitado la democracia en #Cuba?

La condición de partido único no limita el ejercicio de auténtica democracia; al contrario, la hace participativa, fuerte, fecunda; le concede ética y transparencia, y estimula, en la organización política, una pluralidad que trasciende.

José LLamos Camejo

«Acabo de prometer lo ideal para el cierre de la campaña», presumió para sí el candidato. Su inaudita promesa había dejado boquiabierta a la multitud que él, desde la tribuna, miraba con altivez: «¡Vaya elocuencia la mía frente a esta masa de tontos! Están hechizados».

Le había «arrancado el pellejo» a sus rivales de otros partidos, y ahora conminaba al público «a votar por un presidente honesto», al que le dolieran los males del pueblo. «Por eso yo estoy aquí», remató, «porque es inconcebible que no exista un puente en este lugar; pero mi gobierno lo construirá». 

–¿Puente para qué, señor? –interrumpió alguien–, aquí no tenemos río.

El impostor fingió calma, recabó la del público y empezó a rectificar su metedura de pata. «Permítame completar la idea, amigo». Entonces sacó otra píldora doradita: dijo que nunca la naturaleza le había parecido más injusta que cuando le negó un río a la gente de Pueblo Mocho, que eso lo perturbaba desde muy joven, y que el sueño de reparar tamaña injustica no lo dejaba dormir. «Por eso presenté mi candidatura. Entre los candidatos de otros partidos no he visto voluntad, sensibilidad ni capacidad para resolver este asunto».

EL JUEGO Y LA REGLA

Más allá del ingenio que, también para fabular, distingue a los habitantes de este archipiélago, el cuento cubano que anima la reseña anterior tiene raíces en la oscura realidad de la seudorrepública. Recreado en el imaginario popular, y nacido de su experiencia, alguien se encargó de aliñarlo con buen humor y lo puso en la memoria del país, para que siempre aleccione.

Distinta no era la demagogia politiquera de entonces. Adinerados oportunistas, expertos en sacar lascas de las carencias del pueblo, y agradar a los ojos de «Gringolandia» –requisito indispensable para llegar a la élite–, ascendían a través de la fórmula del soborno y las mentiras, y con las manos libres para el escarnio, el saqueo de las arcas públicas, y cuantas jugarretas se les ocurriera desde el poder.  

«Los políticos se gastan en sus campañas millones sobornando conciencias (…), eso explica que al país lo haya gobernado hasta ahora el bajo mundo de la politiquería, el hampa de nuestra vida pública», desenmascaró Fidel ante el tribunal que lo juzgó por el asalto al Moncada, ocasión en la que se declaró «dispuesto a rasgar con mano firme el velo infame que cubre tanta desvergüenza».

Tal era la «democracia» cubana de aquellos tiempos, caricaturizada con la abundancia de partidos políticos. Mientras más organizaciones de ese tipo existieran, más alta puntuación le otorgaba al país el juez de la democracia Made in usa, y de paso, acentuaba la división y la dependencia neocolonial.

Tal putrefacto modelo, que mantuvo dividida a la sociedad cubana, y levantó barreras frente a cuanto proyecto emancipador asomara en el horizonte, es el que ciertos nostálgicos –asalariados de adentro y empleadores de afuera– sueñan con restaurar aquí, otra herencia del «juez…», caracterizada tempranamente por nuestro José Martí.

«Es recia y nauseabunda una campaña presidencial en los ee. uu. –censuraba el Apóstol–. Buscan al que, por su maña o fortuna, o condiciones especiales pueda asegurar más votos al partido. (…) una vez nombrados en las Convenciones los

Candidatos, (…) se vuelcan cubas de lodo sobre las cabezas».

«Se miente y se exagera a sabiendas –describe–. Se dan tajos en el vientre y por la espalda. Todo golpe es bueno, con tal que aturda al enemigo».

¿Pura casualidad que se asemeje al más reciente torneo electoral?

OTRA DEMOCRACIA: LA HERENCIA

Esas vivencias de José Martí lo incitaron a defender, en las bases mismas del Partido Revolucionario Cubano (prc), «una sincera democracia», adjetivo que reivindica ese término y le devuelve su sentido real.

Al lado de la unidad, un principio democrático verdadero formaría parte del «adn» del nuevo ente político a punto de nacer, distanciado de la tradicional partidocracia engañosa.

Martí nada impuso y todo lo consensuó. Quien oficiaría como delegado del prc, y quienes se desempeñarían como presidentes y miembros de las juntas directivas de los clubes en cada caso, resultaron de una decisión colectiva. Para nombrar a Máximo Gómez al frente del Ejército Libertador, consultó, previamente, a veteranos de la guerra del 68. 

La condición de partido único no limitó el ejercicio de una auténtica democracia; por el contrario, la hizo participativa, fuerte, fecunda; le inoculó ética y transparencia, y estimuló, en la organización política, una pluralidad que trasciende.

Esos «cromosomas» y otros, antes de recalar en la juventud del Centenario, lo habían hecho en hombres como Julio Antonio Mella y Rubén Martínez Villena, el poeta revolucionario que «procuró limpiar la costra tenaz del coloniaje, (…) para cumplir el sueño de mármol de Martí».

Idéntica vocación, herencia del prc, se advierte, como legado del padre a un hijo, en el Partido Comunista de Cuba (pcc), y en el pueblo del que es vanguardia y fuerza dirigente superior, tal como lo reconoció la amplia mayoría popular que refrendó nuestra Carta Magna.

La organización no postula; su fuerza está dada en los méritos de quienes la integran –de hecho, ninguno millonario–; emana de la honradez y el ejemplo, antídotos contra los que pretenden levantar muros entre el pueblo y sus dirigentes.

No encontró terreno fértil, aquí, el veneno divisionista del enemigo, ni siquiera en los años convulsos del principio de la Revolución, cuando eran todavía escasas la escolaridad y la cultura política de los cubanos, quienes, en cambio, ya mostraban una aguda intuición.

«Los pueblos –advirtió Fidel en el juicio del Moncada– poseen una lógica sencilla pero implacable, reñida con todo lo absurdo y contradictorio, y si alguno además, aborrece con toda su alma el privilegio y la desigualdad, ese es el pueblo cubano». 

«¿Cómo se combatió el anticomunismo rabioso sembrado en alguna gente?», razonó nuestro líder histórico, en diálogo con el intelectual Ignacio Ramonet: (…) fue la prédica, fue el ejemplo lo que creó esa conciencia».

DE RABIA Y DE ORGULLO

Algunos, al mirar a Cuba, hierven de rabia. Les duele ver a este pueblo victorioso abrazado al Partido que lo condujo en Girón, en la Crisis de octubre, en la lucha contra bandidos, en el periodo especial y en otros momentos cruciales, cuando el país ha debido tomar decisiones trascendentes.

Nada se ha decidido, en ninguna de esas coyunturas, sin consultar al pueblo. Están para atestiguarlo las memorias de los años 1993 y 1994. Cuba era entonces un parlamento obrero. Más recientemente, habla de democracia el debate popular para una Constitución, a la postre aprobada, el 24 de febrero de 2019. Más de 8 945 500 cubanos participaron en los 133 681 encuentros que tuvieron lugar, barrio a barrio, entidad a entidad.

Fue un proceso de ancha pluralidad, que abrió espacio a cerca de 707 000 intervenciones, y a más de 783 000 propuestas, responsables de la modificación de casi el 60 % de los capítulos de la nueva Carta Magna.

El Partido no limitó el debate; al contrario, lo estimuló. Quienes odian esa verdad no saben cómo negarla.

Tampoco hallan el modo de ocultar la cercanía de este pueblo con la vanguardia política que brota de él, una alianza a prueba de desafíos, de peligros, de coyunturas difíciles, forjada con el personal ejemplo de Raúl y de otros incansables, a los que ya se suma una nueva hornada.

Maestro entre ellos, Fidel. En ese nexo tan especial con su pueblo, en grandes plazas y en rincones insospechados de este archipiélago se le vio como el Che lo describe: «en un diálogo de intensidad creciente hasta alcanzar el clímax en un final abrupto, coronado por nuestro grito de lucha y victoria».

Nunca a esos hombres se les ocurrió pregonar que iban a construir puentes, pues en su naturaleza no está prometer; pero edificaron el camino de la emancipación por donde Cuba transita. Jamás prometieron ríos, pero le abrieron cauce a una patria nueva. Son ellos, a fuerza de ejemplo, forjadores de la unidad, esa impenetrable coraza de la nación.