Tras los ataques ejecutados por Estados Unidos junto a Reino Unido y Francia contra el régimen sirio, el gobierno de Donald Trump anunció sanciones económicas contra Rusia por su apoyo a Bashar al Assad. Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron adelantó que planteará una nueva resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, ninguno de los tres países esperaron una resolución de ese Consejo ni consultaron a sus parlamentos para lanzar los bombardeos contra Siria.