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Cincuenta y seis grupos instan a la administración Biden a tomar medidas inmediatas para normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba

El pasado miércoles 11 de febrero, 56 organizaciones, incluidos grupos de abogados y de derechos humanos, organizaciones religiosas, grupos cubanoamericanos, organizaciones ambientales y académicas y grupos empresariales, enviaron una carta a la administración Biden-Harris, instando a la administración a tomar medidas inmediatas para cumplir una promesa de campaña de revertir las políticas fallidas de Trump, que continúan infligiendo daño a los cubanos y sus familias.

La carta detalla recomendaciones de políticas específicas que la administración de Biden-Harris debería tomar para iniciar una política de compromiso más constructiva hacia Cuba. Afirma que es de interés de Estados Unidos y de interés del pueblo cubano avanzar rápidamente hacia una relación más normal, e insta al Congreso a que se base en estas medidas a través de acciones legislativas que pongan fin a las restricciones y los movimientos hacia el final completo del embargo estadounidense.

Geoff Thale, presidente de la Oficina de Washington para América Latina, dijo que “las políticas de la era Trump no hicieron nada para promover ni la relación entre Estados Unidos y Cuba ni el bienestar del pueblo cubano. Se están produciendo importantes acontecimientos en la isla y un creciente apoyo en Estados Unidos a unas relaciones más abiertas con Cuba. La administración Biden-Harris debería revertir las políticas de Trump y luego dar pasos hacia adelante. Hacerlo abriría un espacio para la cooperación y el diálogo sobre temas que van desde el medio ambiente y el cambio climático hasta la aplicación de la ley, la cooperación en salud y los derechos humanos”.

Lisa Haugaard, codirectora del Grupo de Trabajo de América Latina , dice: “El gobierno de Biden-Harris tiene el poder de volver a poner la política hacia Cuba en el camino correcto con un plumazo. Es hora de volver al diálogo entre nuestras naciones y de liberar a nuestros pueblos para trabajar juntos en los problemas que todos enfrentamos”.

María José Espinosa, directora ejecutiva interina del Centro para la Democracia en las Américas, dice: “Las políticas de la administración Trump solo han servido para socavar los intereses de Estados Unidos, dañar al pueblo cubano y limitar las formas en que los cubanoamericanos pueden apoyar a sus familias durante una pandemia y la crisis económica en curso en la isla. El compromiso es la mejor manera de promover los intereses de Estados Unidos y los del pueblo cubano, ofrece una oportunidad para el diálogo y la cooperación en una amplia gama de temas, desde los derechos humanos hasta la seguridad nacional, y es el mejor camino para que los cubanos determinen su propio futuro. La administración de Biden-Harris debe seguir una política de participación de inmediato”.

Las recomendaciones son parte de un esfuerzo ampliamente apoyado para normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, aumentar el compromiso entre los dos países y poner fin al embargo estadounidense a Cuba. Firmantes de organizaciones religiosas, cubanoamericanas, empresariales y de base destacaron su apoyo. Un signatario, la Fundación Cuba One, una organización sin fines de lucro con sede en Miami que lleva a jóvenes cubanoamericanos a visitar la isla, señaló: “CubaOne continuará construyendo puentes y abogando por que la familia cubana sea el centro de la política hacia Cuba”.

Texto en inglés de la carta:

Febrero 10, 2021
PresidenteJoseph Biden
The White House
1600 Pennsylvania Avenue NW
Washington, DC 20500

Querido Presidente Biden,

Como miembros de una amplia gama de organizaciones, incluidas las religiosas, cubano-americanas, de derechos humanos, política exterior, empresarial, ambiental, académica, de base y otros grupos, le estamos escribiendo para recomendar medidas inmediatas que su administración debe tomar para cumplir con su promesa de campaña “para revertir las políticas fallidas de Trump que infligieron daño a los cubanos y sus
familias “.

Creemos firmemente que redunda en interés de Estados Unidos y del pueblo cubano avanzar en la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. El embargo de casi sesenta años es una reliquia del pasado que debería ser reemplazado por una política de compromiso más constructiva que nos permita abordar tanto nuestros intereses comunes como nuestras diferencias. El proceso de normalización beneficiará a Estados Unidos, a medida que ampliamos la cooperación en temas de interés mutuo, incluido el cambio climático, abordando la pandemia de COVID-19, la seguridad,relaciones interpersonales y aumento de los viajes, el intercambio y el comercio. Beneficiará al pueblo cubano que enfrenta circunstancias económicas y humanitarias difíciles y responderá a las preocupaciones sobre su bienestar entre la comunidad cubanoamericana aquí en los Estados Unidos. Y permitirá a Cuba participar más fácilmente en sus propios procesos internos de reforma y debate político.

En esta carta pedimos acciones inmediatas, pero estas están destinadas solo como los primeros pasos hacia la normalización total de las relaciones. Creemos firmemente que su administración debe avanzar más allá de estas acciones iniciales para crear una relación constructiva, que lleve al fin del embargo, con nuestra isla vecina.

Como punto de partida inmediato, lo instamos a tomar una acción ejecutiva que devuelva las regulaciones que rigen el comercio y los viajes a Cuba a donde estaban el 20 de enero de 2017. La administración Trump tomó una serie de medidas en los últimos cuatro años que restringieron el envío de remesas. de cubanoamericanos y otras personas estadounidenses a familias en Cuba, viajes familiares limitados y viajes restringidos de persona a persona para todos los ciudadanos estadounidenses, exportaciones agrícolas limitadas a Cuba y debilitó las oportunidades de comercio e inversión que benefician al pueblo cubano, especialmente en el creciente sector privado cubano. Puede y debe simplemente revertir estas medidas. Otras dos acciones mal consideradas y dañinas: la decisión de permitir demandas privadas contra inversionistas de terceros países en Cuba bajo el Título III de la Ley de Libertad Cubana y Solidaridad Democrática de 1996 (Ley LIBERTAD), y la decisión de reincorporar a Cuba en la lista de “Estados Patrocinadores del Terrorismo”, fueron implementadas por acción ejecutiva y debe invertirse también. Creemos que las acciones ejecutivas de la administración Trump pueden eliminarse con una orden ejecutiva integral.

También lo instamos a reconstruir la presencia diplomática de los Estados Unidos en Cuba, dotando de personal completo a nuestra embajada, especialmente a nuestro personal consular. Si bien debemos ser conscientes de los posibles problemas de salud y la seguridad de nuestros diplomáticos, es evidente que nos interesa contar con todo el personal de nuestra embajada. Necesitamos reanudar todos los servicios consulares que permitirían a los ciudadanos cubanos volver a comprometerse viajando con sus familias en los Estados Unidos y con la sociedad estadounidense en general; y que pueda ampliar los intercambios culturales, artísticos, deportivos, religiosos, ambientales, educativos y científicos entre nuestras sociedades. También es de nuestro interés dotar de personal al lado político de nuestra embajada, a fin de involucrarnos directamente con los funcionarios cubanos y la sociedad civil sobre los muchos temas que debemos abordar juntos. La dotación de personal completo en nuestra embajada facilitará los diálogos bilaterales sobre cuestiones de interés mutuo. En línea con esto, lo instamos a permitir aumentos paralelos en la dotación de personal de la embajada de Cuba aquí en los Estados Unidos.

También le pedimos que vuelva a lanzar los grupos de trabajo cubano-estadounidenses que se estaban reuniendo para discutir una variedad de temas, desde la cooperación ambiental en el Estrecho de Florida y otros temas relacionados con el clima, como la energía renovable y la agricultura resiliente al clima, hasta la aplicación de la ley. diálogo, a la cooperación en materia de migración y trata de personas, a las cuestiones más polémicas de las reclamaciones de propiedad y los derechos humanos. Estos grupos de trabajo lograron avances concretos en varios temas importantes y abrieron el diálogo sobre otros. Ellos construyen puentes entre expertos técnicos y funcionarios gubernamentales en ambos países y sirven áreas donde nuestros dos países tienen intereses mutuos.

Como organizaciones que creen que el embargo de Estados Unidos a Cuba desde hace mucho tiempo es injustificado y contraproducente, esperamos que tomen estos pasos iniciales, avancen más para aliviar las restricciones que están dentro de su poder y luego instan al Congreso a que se base en estas medidas. de formas que avancen rápidamente hacia el final completo del embargo estadounidense.

Estamos preparados para apoyarlo en estos pasos iniciales y trabajar para educar a nuestros miembros del Congreso y nuestras comunidades sobre la necesidad de apoyar el compromiso con Cuba y poner fin al embargo.

Suyos,

Alliance of Baptists
Alliance for Cuba Engagement and Respect (ACERE)
Americas Media Initiative
Cancio Consulting Group
Caribbean Agroecology Institute
Center for Cuban Studies
Center for Democracy in the Americas
Center for International Policy
Chicago Religious Leadership Network on Latin America
Church World Service
Claudia Jones School for Political Education
CODEPINK
Collaborative for Educational Services
Cuba Educational Travel
Cuba-U.S. Agroecology Network
Cuban Americans for Engagement (CAFE)
CubaOne Foundation
Disciples Center for Public Witness
Engage Cuba
Espíritu Travel
Foundation for a Civil Society
Foundation for the Normalization of Relations with Cuba (FORNORM)
Franklin County Continuing the Political Revolution – Peace Task Force
Freedom Archives
Friends of Latin America
Fund for Reconciliation and Development
Global Health Partners
Global Ministries of the Christian Church (Disciples of Christ) and the United Church of Christ
Haiti Oye
Incredible Adventures
Latin America Working Group (LAWG)
Mainers for Accountable Leadership
Mennonite Central Committee U.S. Washington Office
Missionary Oblates
National Council of Churches
National Foreign Trade Council
National Tour Association
Ocean Doctor
Oxfam America
Pax Christi USA
PazAmor
Platform for Innovation and Dialogue with Cuba
Presbyterian Church USA
Private Citizen
Red Sugarcane Press
Seattle Cuba Friendship Committee
Task Force on the Americas
The Sean Kimerling Testicular Cancer Foundation, Inc.
The United Methodist Church – General Board of Church and Society
United States Tour Operators Association
University of Massachusetts, Amherst – Cuban Studies Research Working Group
University of Massachusetts Environmental Conservation
Unrestricted Nutrition Counseling and Consulting
USA Rice
Washington Office on Latin America (WOLA)
Women Against Military Madness

Carta abierta a Joe Biden pide que Estados Unidos normalice sus relaciones con Cuba…

Carlos Rafael Diéguez – Radio Miami TV

Radio MiamiTV radio-miami.org  PAZAMOR y Tesoro Internacional nos unimos a esta Misiva a Joe Biden Presidente de los ESTADOS UNIDOS

Texto tomado de OnCuba

Que el presidente Biden desmantele el sistema de sanciones que continúa afectando al pueblo cubano para de ese modo normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es la petición central que unos 37 intelectuales, emprendedores y analistas, en mayoría cubanos, suscribieron al presidente norteamericano Joe Biden a 20 días de iniciada de su administración.

“Levantar las sanciones incondicionalmente sería el paso principal y un acto de coraje moral. Eso es lo que esperan los cubanos. Creemos que es la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos y la comunidad internacional elogiará la sapiencia y audacia de su presidencia”, asegura la misiva publicada este martes por el sitio La Joven Cuba.

La más reciente petición al mandatario estadounidense subraya que “los últimos cuatro años han sido inusualmente crueles por la campaña de hostilidad de la administración Trump para ganar puntos políticos en la Florida”, circunstancia a la que se sumó la pandemia del nuevo coronavirus, creándole una situación de asfixia al pueblo cubano ante la cual poco pudo hacer la comunidad residente en Estados Unidos debido a la imposibilitados de enviar remesas y medicamentos.

En la carta se reconoce que Estados Unidos no es el único responsable de los problemas que enfrenta el país, sin embargo, apunta que “las sanciones económicas, financieras y comerciales que nos han impuesto durante 59 años han hecho muy difícil superarlos en sus dimensiones económica y política”.

Entre los firmantes destacan los nombres de dos premios nacionales cubanos, el escritor Antón Arrufat y el cineasta Fernando Pérez, aunque del sector artístico también sobresalen figuras como el actor Jorge Perugorría, el poeta Alex Fleites Rodríguez o el cineasta Eduardo del Llano, mientras que del campo académico la carta cuenta con el respaldo de intelectuales como Rafael Hernández, Ailynn Torres Santana, Samuel Farber, Carlos Alzugaray y Julio César Guanche.

La misiva también argumenta que “Estados Unidos no tiene que ser nuestro aliado ideológico, pero puede dejar de ser un vecino hostil. En esta época de acceso a la información y las comunicaciones, las cubanas y los cubanos estamos en mejores condiciones que nunca para trabajar por nuestros derechos de manera autónoma. Lo que requerimos del gobierno de Estados Unidos y sus líderes es que no interfieran en nuestros asuntos internos.”

Además subraya que los cubanos y los estadounidenses “compartimos un pasado común”, ambos “sufrimos el yugo de imperios extranjeros” y por ello ambos “entienden y aprecian el valor de la soberanía”. “Pero con relación a Cuba, la historia de Estados Unidos es problemática. La mayoría de los cubanos respeta y admira a su pueblo y sus logros, pero también sentimos que el gobierno de su país ha perdido, una y otra vez, la oportunidad de hacer lo correcto y corregir una historia de errores”.

También firmaron Arturo López Levy, Collin Laverty, Harold Cárdenas Lema, Fernando Ravsberg, Isabel Alfonso, Julio Antonio Fernández Estrada, Carolina de la Torre, Carlos Lazo, Yunior García Aguilera y Alan Gross, contratista estadounidense que estuvo preso en Cuba condenado por «actos contra la integridad e independencia del Estado cubano», quien fue parte del intercambio de prisioneros que en diciembre del año 2014 dio inicio al conocido «deshielo«.

Esta carta fue precedida por otras dos que también han sido enviadas al presidente Joe Biden con el propósito de exigir la normalización de la relación entre Estados Unidos y Cuba y la eliminación del bloqueo/embargo. La primera enviada por el maestro residente en Seattle Carlos Lazo, uno de los mayores activistas por la normalización y la segunda por un grupo de cubanoamericanos de larga trayectoria en este empeño.

Carta Abierta al presidente Joseph R. Biden, Jr.

Hace cinco años, el pueblo cubano escuchó al presidente de Estados Unidos hablar en La Habana sobre esperanza y la construcción de un futuro mejor.  Su discurso sugería lo que los cubanos ya comenzábamos a hacer: abrirnos al mundo, estimular valores cívicos y crear nuevos negocios. Nada de esto duró mucho. Pronto la administración Trump impuso una serie de sanciones que agravan al más persistente y abarcador bloqueo/embargo que se haya impuesto a una nación. Es poco lo que podemos hacer los cubanos en la isla para aliviar el efecto de sanciones externas durante la pandemia, pero una acción rápida de su parte puede marcar la diferencia en esta crisis humanitaria.

Presidente Biden, comience a desmantelar el sistema de sanciones que continúa afectando al pueblo cubano.

Hoy nuestra gente está sufriendo extraordinariamente con las penurias económicas. No decimos esto a la ligera, los cubanos y las cubanas somos conocidos por nuestra resiliencia y la mayoría de nosotros ha vivido toda su vida en crisis. Sin embargo, los últimos cuatro años han sido inusualmente crueles por la campaña de hostilidad de la administración Trump para ganar puntos políticos en la Florida. Un grupo de extremistas ha infligido enorme daño a Cuba desde sus posiciones de privilegio. Es por ello que, en el escenario de una pandemia global, los cubanoamericanos y cubanos residentes en Estados Unidos, están imposibilitados de enviar remesas y medicamentos a la Isla. Convertir a toda una nación en rehén para lograr un cambio de régimen no es un acto moral. Tampoco ha sido muy efectivo.

Cuba no es perfecta; Estados Unidos tampoco lo es. Nuestra historia ha sido de lucha constante por lograr plena soberanía, democracia y libertad. A pesar de todos los patriotas que se sacrificaron por una Cuba totalmente democrática, aún estamos lejos de ese objetivo. Sin embargo, lograrlo es responsabilidad de los cubanos, no de presiones externas.

Estados Unidos no tiene que ser nuestro aliado ideológico, pero puede dejar de ser un vecino hostil. En esta época de acceso a la información y las comunicaciones, las cubanas y los cubanos estamos en mejores condiciones que nunca para trabajar por nuestros derechos de manera autónoma. Lo que requerimos del gobierno de Estados Unidos y sus líderes es que no interfieran en nuestros asuntos internos. Recordamos la promesa hecha por el presidente Barack Obama el 21 de marzo de 2016 en el Teatro Alicia Alonso de La Habana:

«He dejado claro que Estados Unidos no tiene ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba. Lo que cambie dependerá del pueblo cubano. No vamos a imponerles nuestro sistema político ni económico. Reconocemos que cada país, cada pueblo, debe trazar su propio camino, y darle forma a su propio modelo».

Como señaló el presidente, también compartimos un pasado común. Como ustedes hasta 1776, ambos sufrimos el yugo de imperios extranjeros. Por ello sabemos que los estadounidenses, al igual que nosotros, entienden y aprecian el valor de la soberanía. Pero con relación a Cuba, la historia de Estados Unidos es problemática. La mayoría de los cubanos respeta y admira a su pueblo y sus logros, pero también sentimos que el gobierno de su país ha perdido, una y otra vez, la oportunidad de hacer lo correcto y corregir una historia de errores.

Sabemos que Estados Unidos no es el único responsable de los problemas que enfrenta el país. Sin embargo, las sanciones económicas, financieras y comerciales que nos han impuesto durante 59 años han hecho muy difícil superarlos en sus dimensiones económica y política. El acuerdo alcanzado por nuestros gobiernos y anunciado el 17 de diciembre de 2014, pareció señalar el inicio de un nuevo período que estimuló nuestras esperanzas y esfuerzos.

Solicitamos que su administración regrese a esa relación con Cuba. Tenemos la esperanza de que reconozca que está en el interés nacional de Estados Unidos dialogar, desde un marco de reconocimiento de la soberanía mutua, con todos los sectores de nuestra sociedad, incluyendo al gobierno, los emprendedores del sector privado y la sociedad civil. Ese paso descongelaría una relación que sólo funcionará para nosotros si nos conduce a la normalización de relaciones.

Levantar las sanciones incondicionalmente sería el paso principal y un acto de coraje moral. Eso es lo que esperan los cubanos. Creemos que es la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos y la comunidad internacional elogiará la sapiencia y audacia de su presidencia.

Dada la asimetría de poder entre Estados Unidos y Cuba y la unidireccionalidad de las sanciones, es responsabilidad estadounidense dar el primer paso. Hacemos un llamado a la fortaleza y los valores de su administración. Sabemos que hay quienes fomentan el odio y tratan de mantenernos distanciados. Pero podemos aprender de errores anteriores y hacerlo mejor esta vez. No permita que las acciones emprendidas por el presidente Obama sean la excepción y la hostilidad entre nuestros países sea la norma.

Le pedimos al gobierno de Estados Unidos que comience a normalizar relaciones con Cuba. Esto ayudará a todos los sectores de la sociedad cubana y abrirá oportunidades de inversión para Estados Unidos en Cuba. Le pedimos a usted personalmente que tome acción ejecutiva y alivie las sanciones para darle al pueblo cubano una verdadera oportunidad en su búsqueda de la felicidad.

(En la mañana del martes 9 de febrero hicimos llegar esta carta en inglés y español a la representación diplomática del gobierno de Estados Unidos en La Habana y directamente a La Casa Blanca. Quien desee sumar su firma, puede hacerla llegar a La Joven Cuba en los comentarios de su web, sus canales en las redes sociales o el correo jovencuba@gmail.com)

Ailynn Torres Santana – Académica y militante feminista

Alan Gross – Contratista estadounidense, Retirado

Alex Fleites Rodríguez – Poeta y narrador cubano-venezolano

Alexei Padilla Herrera – Investigador cubano, Universidad de Minas Gerais

Alina Bárbara López Hernández – Historiadora y ensayista, Coordinadora en La Joven Cuba

Alina Herrera Fuentes – Abogada, activista feminista y antirracista

Antón Arrufat – Dramaturgo, novelista y poeta cubano

Arturo López Levy – Profesor de Relaciones Internacionales y Política, Holy Names University

Camilo Condis – Emprendedor, podcaster y activista cubano

Carlos Alzugaray Treto – Profesor y diplomático cubano

Carlos Lazo – Profesor cubanoamericano y organizador de Puentes de Amor

Carolina de la Torre – Investigadora y psicóloga cubana

Collin Laverty – Presidente de Cuba Educational Travel

Eduardo del Llano – Escritor, cineasta y guionista cubano

Fernando Pérez – Director de cine y guionista cubano

Fernando Ravsberg – Periodista y profesor uruguayo residente en Cuba

Giordan Rodríguez Milanés – Realizador de radio y televisión en Cuba

Harold Bertot – Profesor, jurista e investigador cubano

Harold Cárdenas Lema – Analista Político, Director en La Joven Cuba

Isabel Alfonso – Profesora e investigadora, Cuban Americans for Engagement (CAFE)

Ivette García – Investigadora e historiadora cubana

Julio Antonio Fernández Estrada – Profesor y jurista cubano

Jorge Perugorría – Actor, artista plástico y director de cine cubano

Julio César Guanche – Profesor, jurista e investigador cubano

Luis Carlos Battista – Doctorante, Universidad de Salamanca

Mario Juan Valdés Navia – Investigador, historiador y ensayista cubano

Niurys Higueras – Emprendedora cubana, Atelier

Omar Everleny Pérez Villanueva – Economista y profesor cubano

Rafael Hernández – Investigador, analista político y fundador de Revista Temas

Rafael Santurio -Presidente, District Cuba

René Fidel González García – Profesor, jurista e investigador cubano

Rodolfo Alpízar Castillo – Lingüista, traductor y narrador

Samuel Farber – Profesor Emérito de Ciencias Políticas, Brooklyn College of CUNY

Teresa Díaz Canals – Ensayista y profesora cubana

Yasmín Portales Machado – Investigadora literaria y activista LGBTIQ cubana

Yunior García Aguilera – Dramaturgo, fundador de Trébol Teatro en Cuba

Tomado de Auca

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