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La ignorancia contra #Cuba los consume

Por Arthur González.

Para hacer campañas falsas contra Cuba todo vale, nada les importa con tal de crear matrices de opinión para que la gente las acepte, incluso cuando se pone de manifiesto su ignorancia.

Ese es el caso de las noticias contra el sistema de salud de la Isla, que, a pesar del recrudecimiento de la guerra económica impuesta por Estados Unidos desde hace 62 años, Cuba demuestra más eficacia en el enfrentamiento a la pandemia que muchos países sin sanciones, como son los casos de Brasil (313.866 muertes) y México (200.000 muertes).

La más reciente información publicada es que “El pésimo sistema de salud de Cuba es insuficiente para enfrentar la pandemia de la Covid-19, expandida de una manera descontrolada en la isla y por este motivo el MINSAP ha sacado a la calle hasta la actualidad, a 50 mil estudiantes y 6 mil profesores de ciencias médicas, como una medida desesperada para que apoyen en la lucha contra la enfermedad”.

Todo lo contrario, ninguno de los países que más sufren la pandemia en Europa o Latinoamérica, puede disponer de una fuerza similar para pesquisar casa por casa, con el objetivo de detectar personas con síntomas de la Covid-19 y trasladarlos a centros hospitalarios para recibir tratamiento médico con prontitud.

A diferencia de otros, el sistema cubano de estudios de medicina vincula a sus estudiantes a los hospitales desde el primer año de la carrera, permitiéndoles familiarizarse con los pacientes, los diagnósticos, las indicaciones y los estudios indicados por sus profesores ante cada enfermedad, situación que los prepara en mejores condiciones que los que solo permanecen en las aulas, sin contacto con los enfermos.

En Cuba las cifras de contagios y muertes es muy inferior a la de otras naciones de la región e incluso del mundo, y debido a la guerra económica, la ciencia ha tenido que crecerse para fabricar sus propios medicamentos y equipos de diagnósticos, hecho reconocido por la OMS.

Ante las limitaciones de medios técnicos, el método clínico es el más empleado por la medicina cubana, lo que permite profundizar mejor en los síntomas y establecer un contacto personal con los pacientes, sin someterlos de inmediato a equipos invasivos.

En la pandemia el sistema de salud cubano no ha colapsado, como pasa en México, Brasil, Perú, Chile u otros países europeos, debido a su potencial de médicos y enfermeras, incluso con capacidad de enviar brigadas a naciones necesitadas de personal especializado, situación que los enemigos de Cuba no reconocen ni permiten su divulgación.

Con una rapidez inaudita, el ministerio de Salud cubano ha podido crear una docena de laboratorios biológicos, para analizar los test de pruebas de la Covid-19, hecho que otras naciones con más recursos no hacen, e incluso los científicos de la Isla trabajan en cinco candidatos vacunales propios, de ellos dos ya en fase 3, aspecto reconocido por muchos científicos, incluso de Estados Unidos.

Pero como la animadversión contra la Revolución es tan visceral, eso no lo pueden admitir quienes pretenden hacerle creer al mundo que el sistema político es un desastre.

En días recientes Emilio del Valle, diputado español de VOX por Cantabria, vomitó sus mentiras contra el sistema de salud cubano, en su intervención ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, sin mirar hacia dentro a la propia España, que sus profesionales de la salud hacen huelgas por la crisis que presenta su sistema, la mala atención a su personal, la escasez de equipos de protección, incluida la despreocupación por su descanso.

¿Sabrá el señor diputado las cifras de contagiados de España y de muertos por el Covid-19? Debería estudiarlas y compararlas con las de Cuba, pobre y bloqueada que no se le permite comprar ningún equipo médico en Estados Unidos o en otro lugar, si contiene más del 10 % de componentes yanquis.

Es cierto que los hospitales cubanos son modestos, sin lujos y desprovistos de la tecnología que exhiben otras naciones, pero la medicina de Cuba no carece de los equipos necesarios para realizar trasplantes de corazón o riñón y atender a los pacientes de cáncer, a pesar de las limitaciones que impone el bloqueo yanqui.

El diputado de Vox debería acusar a esos países como Brasil, que se quedaron sin oxígeno para los pacientes, o en Ecuador y Bolivia donde los enfermos morían en las calles por falta de una cama en un hospital y permanecieron días en sus casas, debido a la carencia de un sistema de salud que viera al paciente como un ser humano y no una mercancía.

En la Isla hay carencia de medicamentos en estos momentos, pero no por culpa del gobierno, sino por las sanciones del Bloqueo, recrudecido con 242 medidas adicionales durante los cuatro años de la administración de Donald Trump, situación que ninguna población del mundo hubiese resistido por más de un siglo, realidad que ese diputado omite.

A diferencia de países europeos y de América, Cuba desde el primer caso detectado de la Covid-19, tomó todas las medidas de protección, entre ellas el uso obligatorio de la mascarilla, el distanciamiento y el lavado de las manos, para evitar los contagios, algo que no hicieron en Estados Unidos ni en Europa, de ahí la cantidad de muertes que ahora lamentan.

Cuba ha prestado su colaboración contra la pandemia en más de 37 países, con la Brigada Médica Henry Reeve, nominada al Premio Nobel de la Paz y fue el único país que en 2020 permitió al crucero MS Braemar, atracar en un puerto para trasladar en aviones a sus pasajeros hacia Londres.

Por eso prestigiosas instituciones científicas mundiales afirman:

La respuesta de Cubase encuentra entre las más respetadas del mundo. La confianza generalizada en las políticas científicas del gobierno cubano, los mensajes de los medios de comunicación de servicio público y el voluntariado son razones clave de por qué Cuba ha podido controlar la tasa de reproducción viral hasta que comience la vacunación masiva”.

Las autoridades científicas cubanas aseguran que al terminar la fase 3 de los dos candidatos vacunales, Soberana 2 y Abdala, cerca de 7 millones de ciudadanos estarán inmunizados entre los meses de julio y agosto, siendo el estado más pequeño del mundo en capacidad de fabricar una vacuna propia.

Estados Unidos, considerada la primera economía mundial antes de la pandemia, ya acumula 545 mil 895 muertes, según datos oficiales, hecho que habla del pésimo sistema de salud y la ausencia de un diseño para enfrentar la Covid-19, calificada por Donald Trump, como “un simple catarro”, pero ese disparate no recibe una crítica del partido VOX, pues al final son harina del mismo costal.

Preciso fue José Martí cuando afirmó:

“La ignorancia es la garantía de los extravíos políticos”

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